hoy como siempre releí
La hora de las brujas dijeron una vez, cuando me despierto suele ser. Quiero decir que son las cuatro y han sido las tres, he comprado ese baño iónico de pies que se queda guarro que siempre me anuncian. No podía dormir porque estoy nerviosa porque saldré de casa a las 5:15, mi padre me lleva al aeropuerto. Ayer intenté ver una película de Nicholas Ray En un lugar solitario, no me interesó y lo hacían muy bien...
He comprado cosas para desgravar, escucho Lana del Rey porque ha colgado una foto que dice The Right Person Will Stay. Voy a Ibiza y vuelvo en menos de un día, no me gusta decir que me duele el pecho, el derecho, como me ha dolido desde julio. No quiero distraerme en ese punzado, antes me distraía el dolor a la vez que lo ignoraba. Estoy tan nerviosa que no estoy sabiendo ni como seguir, tengo hasta los nervios de barriga. Cuando escribo sé como seguir, sé que quiero de estas palabras, ahora mismo siento una vergüenza horrible.
La soledad me causa esa sensación, el latirme un dolor me hace querer decir adiós a todo lo que me gusta, tengo un grupo nuevo y no paro de pensar que la cantante no cal, ya cantan las otras cantantes, no quería escribir esto, tampoco quiero comentarselo a Max mañana y sé que es de lo primero que haré, lo bueno de conocerme, lo bueno de saber que digo los miedos, los hago realidad.
Quiero hablarme tan bien, calmarme, decirme, y ser querida, me quiero, es suficiente este amor porque si no es suficiente no sé qué hacer si no. No tengo ni la menor idea de qué pasará, West Coast es increíble como empieza, no puedo controlar, renuncio al control. Dicho todo esto, me da tanta vergüenza saberme tan sola, cuando era más joven iba a los sitios y lloraba en las esquinas, era la persona más sobria del lugar y lloraba siempre. Recuerdo a tantos pesados venir a consolarme, yo sé que ellos también estaban tristes y solos y por eso les conmovía. Yo estaba tan agobiada y me daba tanto asco que quisieran algo de mí que odiaba esas interacciones. Tengo los ojos tan grandes, se ve de lejos que voy a llorar y quizá yo ni lo sé aún.
Mañana me enfrento a una prueba del control, renuncio al control y por eso se me descompone el cuerpo, se me contrae y palpita en cualquier dirección herida. Las heridas acaban matandote? una shantie dosmilera de a dos metros bajo tierra se lo dijo al prota. Intenté en vano ver una serie pero ya no estoy tan deprimida.
No lo parece quizá pero yo lo noto, ya crucé un umbral donde acepto lo que venga y no lo que yo quiero. Extrañamente eso siempre me da una autonomía y un poder de decisión que es casi de clarividencia. Sé que va a cambiar mi alrededor, siempre que tengo estos nervios pasa, espero estar a la altura. Mi padre es más neuras que yo y ya ha venido a despertarme, este escrito es muy diario y así sea.
















