Entre espinas y coronas.
Mujeres: Es momento de que se pongan los p*nches pantalones y tomen lo que es suyo.
Los hombres somos unos cabrones, eso no se puede negar. Pero ni por un momento pueden las mujeres considerarse el “sexo fiel” y libres de pecado.
Podría llenar esta publicación con cientos y cientos de ejemplos (todos volviendo a la misma esencia) de cómo los hombres somos mentirosos, infieles, cabrones, malagradecidos, cínicos, etc. Pero esta publicación esta enfocada específicamente en las mujeres y en un ejemplo muy particular que me toco atestiguar hoy.
Dejando de lado cualquier ejemplo y/o experiencia que puedan usar como contra argumento hacia lo que voy a escribir, quiero contarles hasta que nivel de hipocresía y estupidez se puede llegar cuando simplemente uno no quiere aceptar que esta cometiendo un error
Todo empieza con una pareja de novios. Por razones que ya se podrán imaginar, voy a omitir los nombres reales y me voy a referir a ellos como Carlos y Karla.
Carlos y Karla tienen una relación común y corriente. Con sus altas y bajas pero siempre parecen solucionar sus problemas. Sin embargo, SIEMPRE tiene que pasar algo que prueba que estoy en lo correcto (no es que me enorgullezca, al contrario se me hace gacho) cuando digo que “las mujeres mienten”. (ya lo dijo Eminem: “No soy un hombre celoso, pero las mujeres mienten”)
Al ser una mujer guapa, Karla tiene pretendientes los cuales sin importar que tenga novio, deciden coquetear con ella. Eso no es ni raro, ni sorprendente de ninguna manera. Sin embargo, (hasta donde sabemos) Karla nunca ha hecho nada mas allá que (ahora sabemos) contestar y corresponder el coqueteo.
El problema del cual les hablaba es el siguiente. Carlos y Karla van a salir un día. Mientras Karla se arregla, Carlos esta esperando viendo la televisión. Suena el celular de Karla y es un mensaje. Gracias a los increíbles iPhones y a que muestran un ‘preview’ del mensaje, a Carlos le toco verlo. He aquí algo parecido a lo que decía el mensaje:
“Alberto: Hey preciosa. Entonces cuando repetimos el ‘affair’ de la otra vez?”
Como cualquier otro hombre hubiera hecho, Carlos confronto a Karla. Primero pregunto que quien era Alberto. Karla contesto con un simple “ah, un amigo de la escuela” (una vez mas, las mujeres mienten). Cuando Carlos le conto lo que había pasado, Karla se ULTRA INDIGNO y empezó a tirar un drama de aquellos que yo llamo “quiero-quitarme-la-barra-de-lo-que-esta-pasando-así-que-voy-a-darle-vueltas-a-algo-irrelevante-hasta-que-se-te-olvide-que-yo-fui-la-que-la-cago” diciéndole a Carlos que COMO SE ATREVIA A REVISAR SU TELEFONO, también le dijo que EN LA RELACION DEBIA DE HABER CONFIANZA y remato con un SI NO VA A HABER CONFIANZA ENTRE NOSOTROS, NO PODREMOS LOGRAR NADA EN ESTA RELACION, o alguna otra p*ndejada de esas.
Por favor. QUE TIPO DE ESTUPIDEZ ES ESA??
Pero bueno, lo que si me enorgulleció fue la respuesta de Carlos. Por primera vez lo vi reaccionar con prontitud, certeza, y al punto.
Con una pregunta bien estructurada, libre de dramas, y sin rodeos la desarmo y acabo con el teatrito que Karla estaba tirando:
Y COMO TE VOY A TENER CONFIANZA SI EN ESTE MOMENTO ME ESTOY DANDO CUENTA QUE NO ERES DIGNA DE TENERTE CONFIANZA?
Y es que no se ustedes, pero yo leo entre líneas en esa pregunta y aprecio la brillantez de su contenido. Elaborando un poco mas, se encontró con un “si te siguiera teniendo la ‘confianza’ que tanto me pides, solamente seguirías haciendo lo mismo, pero sin que yo me diera cuenta”.**
No esperen que aceptemos que para las mujeres confianza sea “voy a hacer todo lo malo que se me hinche con quien se me hinche pero tienes que confiar que no hago nada malo, pero pobre de ti si investigas, porque entonces quiere decir que no confias en mi”. La confianza se gana en un proceso lento y difícil. Y se pierde en un par de segundos.
A las mujeres desmadrosas no pretendo juzgarlas. El primero que les va a dar un ‘high five’ soy yo, pero no traten de vendernos la imagen de mártires. Háganle como yo, si están en una relación, compromiso 100%, si quieren hacer su desmadre, entonces no lastimen a esa otra persona que en algún momento significo algo para ustedes y hagan las cosas bien.
Moraleja: las mujeres mienten haha.
No se crean. Pero si. Ya me voy. Que tengo que ir a que me mientan en el cine para después pedir perdón a besos.
Gibran.
**NOTA: Cabe mencionar que después de un rato de tirar patadas de ahogada, Karla confeso y acepto si el ‘affair’ al que se refería Alberto era literalmente eso: un affair.
Merriam-webster define affair como: “a secret sexual relationship between two people”. O sea una relación sexual entre dos personas que se lleva a cabo en secreto. Prácticamente, una aventura sexual.**












