Domingo, 14:58.
Los jeans favoritos de Autumn acaban de tener una mal-función, el cierre ha fallado y ahora va mostrando su ropa interior, color beige, por la vida. ¿Es necesario? ¿Minutos antes de la hora pactada? ¿Justo cuando debe estar lista? ¡Por supuesto que sí! Qué sería de su vida sin alguna circunstancia como esa, en la que no puede encontrar entre la ropa que tiene en el taller algo qué ponerse. Fabuloso, ¡por demás fabuloso! Es que, ¿a quién le importa ir a una primera cita con unos pantalones de franela machados con pintura por todas partes? A ella no...
Bueno, sí... tal vez sí le gustaría encontrar unos pantalones que no parezcan de pijama. Hay que ser sincera: desea encontrar algo más a su gusto para salir de la casa.
Ahora, ¿podrá conseguirlo a tiempo? La hora en el reloj va pasando, a cada minuto ella se arriesga a que Leroy llegue y se anuncie, encontrándose con la necesidad de esperar a que la muchacha arregle su problema. En ese momento no está dispuesta a salir a ventilar sus prendas íntimas y, por lo mismo, está revisando los rincones del taller donde siempre hay ropa desparramada.
¿Organización? Nada. ¿Ropa apropiada? Ojalá.











