Tan solo una Palabra: Guardar
《María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su interior》 (Lc 2, 19)
¡Mi hermano querido! El Señor te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su Paz (cf. Nm 6, 24-26).
Hoy inicia un nuevo ciclo, un nuevo año, con el corazón puesto en el Señor, 《porque Él nos amó primero》 (1Jn 4, 19).
Más que desearte un feliz año, hoy ruego a nuestro Señor nos conceda la Gracia de vaciar completamente nuestros corazones de nosotros mismos, que podamos cada día abandonarnos más y más en su amor, para así poder encontrar el amor verdadero que solo procede de Él, porque Él es amor.
Hoy le ruego a nuestro Señor con todo mi corazón, con toda mi alma y con todas las fuerzas de mi ser, que podamos dejar atrás todo aquello que nos aleje de Él, porque aunque nuestras fuerzas quieran otra cosa, nuestras almas inquietas siempre quieren vestirse de fiesta y acudir al llamado de su amado; bien lo dijo San Agustín: 《Nos creaste para ti, y nuestra alma siempre andará inquiera, mientras no descanse en ti》.
Ruego a nuestro Señor que vacie nuestros corazones completamente de nosotros para que no seamos nosotros quienes vivan, ¡Sino Él quien viva en nosotros! (cf. Ga 2, 20), que inunde nuestro ser con su vino delicioso, ese vino siempre antiguo y siempre nuevo que solo puede venir de Él que es la Vid Verdadera (cf. Jn 15, 1-10), y así, nuestro gozo sea perfecto (cf. Jn 15, 11).
Ruego a nuestro Señor que cada día escojamos la mejor parte (cf. Lc 10, 39), dejando atrás aquellos deleites que nada son sin Él, porque 《Todo se hizo por ella》 (Jn 1, 3a) -la mejor parte-, 《y sin ella nada se hizo》 (Jn 1, 3b); que el Espíritu Santo nos conceda el don del discernimiento, para no caer en la tentación de probar aquel fruto aparentemente bueno, 《apetecible a la vista y excelente para lograr la sabiduría》(cf. Gn 3, 6)
Que a ejemplo nuestra amada Madre María, podamos cada día, a cada instante de nuestras vidas, guardar en nuestro corazón solamente lo bueno, lo bello, lo Santo, lo perfecto, que guardemos en nuestro corazón solamente lo que agrada a Dios (escucha Guardabas en Tú Corazón - Hna Glenda), que permanezcamos siempre en su amor, recuerda que 《Dios es amor, y quien se mantiene en el amor se mantiene en Dios y Dios en él》(1Jn 4, 16).
Como dice Ascoy, 《podría hablarte de lo que aprendí a su lado, pero ya no me queda sitio en mi canción》, y se que esta carta ha sido un poco extensa para tu gusto mi hermano querido, pero este escrito no alcanza a ser ni un granito de arena en ese inmenso tesoro que día a día nos revela el Señor en su Palabra.
Recuerda que te llevo en mi corazón y que siempre rezo por ti, un abrazo con todo el corazón y ¡Bendecido Año Nuevo!
Post: Imagina por un instante ¿Como sería el Corazón de María para que Dios Padre la llamara ¡Llena de Gracia!?
Por: Ricardo Sánchez Martínez - Agente para la Evangelización, Arquidiócesis de Barranquilla / Ministerio de música Parroquia Inmaculado Corazón de María.