Buenas, primero de todo me presento. Soy un chico Argentino, de 15 años. Nací en la ciudad de Mar del Plata. Fue una infancia fácil, mis padres hacían lo posible por darme lo mejor. A la edad de 7 años, la empresa de mi padre declaró bancarrota. Pero mi padre, amigo del dueño, fue avisado 6 meses antes de que todo ocurriese. Planteando posibilidades, ellos decidieron que lo mejor sería irnos a España, donde él tenía amigos y conocidos. Además, mis abuelos eran españoles, y teníamos familiares también. Primero se fue mi padre, 6 meses. El muy maricón quería volver a los 2 meses porque se sentía solo. "Es por el bien de tus hijos" le dijo mi madre. Seis meses después de la partida de mi padre, mi madre decidió que era momento de irnos nosotros también. Llegamos al aeropuerto, y nos mandan a una terminal equivocada. Media hora para el despegue, y nosotros en otra terminal ¡BIEN! Al final, conseguimos llegar, corrimos como si se nos fuera la vida en ello, y la verdad, el dinero para los pasajes era lo últimos que nos quedaba. No fue fácil todo esto, teníamos a mi hermana de 5 años , que por aquel entonces era muy molesta. Nos subimos al avión, todo perfecto. "Señoras y señores, este será un vuelo con turbulencias" Dijo el pedazo de hijo de puta piloto. Turbulencias; hermana de 5 años, caprichosa y llorona. Mi madre y yo, problemas auditivos. Un vuelo de mierda. Bien, aterrizamos por fin. Llegamos a Madrid, era marzo, y en Argentina terminaba el verano, y en Madrid el invierno. Hacía un frío que pelaba. Tomamos otro avión, esta vez de Madrid hasta Barcelona. Ya en el aeropuerto, estaba mi padre. Mi hermana y yo corrimos hacia él, lo abrazamos y besamos. Hacía 6 meses que no lo veíamos. El tenía trabajo, pero no le pagaban lo suficiente como para alquilar un piso, así que le alquilaba dos habitaciones a una "amiga" de la familia.Digo "amiga" porque la muy perra nos hizo la vida imposible a mi y a mi hermana mientras vivimos ahí. Bueno, llegamos al piso, nos enseñan la habitación mía y de mi hermana, y afuera veo a un chico. Era regordete, con el pelo largo y bambas de fútbol. Mi padre me dice; "Andá afuera, es Rodrigo, el hijo de otra chica que vive acá." Un nuevo amigo, pensé. Bajé a jugar con el, y el quería jugar fútbol, yo no tenía bambas de fútbol, puesto que nunca me ha gustado mucho el deporte.