¿Como te explico que me enciendes?
(¿Sentada o de rodillas?)
seen from Canada
seen from South Africa

seen from Russia

seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from China

seen from United Kingdom
seen from Kosovo

seen from Switzerland

seen from Indonesia

seen from Netherlands

seen from Switzerland

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from United Kingdom

seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
¿Como te explico que me enciendes?
(¿Sentada o de rodillas?)
lo loco de Borges es que muchos lo pensamos (hasta yo lo hago) como uno de esos autores re locos y antiguos del siglo XIX pero en realidad vivió en pleno siglo XX
Borges estuvo a dos semanas de festejar a Argentina campeón en el 86'
(o lo festejaría, de no ser que era tremendísimo pecho frío y odiaba el fútbol)
#cosasmias https://www.instagram.com/p/CRWD50opxIX/?utm_medium=tumblr
Ven, tenemos que hablar, de todo aquello que no sucedió y que tanto nos ha enredado las raíces. • De todas las primaveras que no sobrevivieron a nuestro invierno, de todos los veranos muertos de frío, de cualquier otoño en el que no nos llovió. • Ven, tenemos que hablar de todos los inviernos asesinos de flores que no regamos. • #de_tinta #total_fotorelatos #entre_fotos #nature #spring #picoftheday #minimalism #porsiempreferoz #cosasmias __________________________________________________ ... todas las estaciones son pasajeras. (en Primavera Azul) https://www.instagram.com/p/Bv9R9hpHSwC/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=hwf4kpy3say4
El miedo en las madres. Historia de un brazo roto
Creo que el miedo es, junto a la culpa, el sentimiento negativo que más nos invade a las madres. Si no, preguntaos qué fue lo primero que sentísteis al enteraros de que estabais embarazadas... Casi simultáneamente a la alegría que normalmente genera esta buena nueva, nos invade un acojonamiento importante que, si bien se va mitigando conforme vamos calmándonos, asimilándolo o buscando información y consejos (de los buenos)... resurge a la mínima que pasa algo que se sale de nuestros esquemas.
Esto, lamento decirlo, lejos de ir a menos cuando van creciendo las criaturas, va a más porque no tenemos ni idea de ser padres y aprendemos con el método científico ensayo- error qué desastre, y claro tememos que elerror sea fatal.
Así que estamos siempre en un sin vivir... al menos yo... Qué ahora me toca enfrentarme a la adolescencia y no tengo ni puta idea (perdonad mi lenguaje hoy, pero es que estoy alterada).
Un descuido y un brazo roto
Pero hoy no os voy a hablar como últimamente de esta nueva etapa en nuestras vidas, no. Os cuento esto del miedo porque cuando por fin creía que la época de estar vigilando constantemente a los niños había terminado, va y mi pequeño se rompe un brazo por una caída tonta.
Yo pensaba que al ir con sus hermanos mayores y estar en una plaza supuestamente sin peligros aparentes no podría pasarle nada, pero, ¡Oh mala fortuna!, en un descuido intentó bajar de una repisa de una ventana, no muy alta, e inexplicablemente se rompió cúbito y radio del brazo izquierdo (no había tanta altura como para eso, pero debió de caer mal, si no, no me lo explico).
La culpa y el miedo
Así que ya tengo recién reactivado el pack completo que viene de serie con la maternidad: culpa y miedo.
Culpa por no haber estado en ese momento mirando, y miedo porque estas cosas nos recuerdan lo frágil que es la vida humana, que cada día que pasamos bien y todos juntos es un regalo, y que hagamos lo que hagamos hay cosas que no dependen de nosotros.
De tripas corazón
Todas estaréis de acuerdo conmigo en que ver sufrir a un hijo te provoca algo tan visceral que querrías cambiarte por él. En esos momentos de incertidumbre hasta que supimos que tenía una buena solución su rotura y la angustia de oírlo gritar de dolor hasta que le pusieron la medicación te hacen tambalearte y si no fuera porque sabes que eres su referencia y punto de apoyo te desmayarías ahí mismo. Pero en cambio le sonríes y le tratas de hablar con voz baja y suave para transmitirle calma y seguridad, y ante su pregunta:
¿Mamá, me voy a morir?
Le dejas claro con el corazón encogido que de eso no se muere nadie y que se va a poner bien.
Todo salió bien
Gracia a Dios y a los médicos de la Arrixaca parece que el brazo va a quedar bastante bien porque le colocaron los huesos y quedaron perfectamente alineados antes de ponerle la escayola. Esto lo hicieron bajo sedación porque si no no hubiera soportado el dolor.
Una vez en casa, las primeras noches las pasó junto a mí con mucho dolor y agobiado por no poder dormir, pero ya está mucho mejor, sin dolor, y casi acostumbrado a dormir con la escayola, que pesa más que él.
Ya está mucho mejor
Enseguida volverá al cole donde lo esperan sus compañeros para firmársela, y donde sin duda tendrá su minuto de gloria como protagonista al contar su hazaña.
Todo ha salido bien, pero cuando se trata de nuestros hijos las madres sentimos el peor de los miedos que se pueden vivir. Auténtico terror.
¿Lo has sentido?
Sólo te pedí una cosa, que no me fallaras. Poco te importó prometer falsedades, que me querías, que no me ibas a fallar, juraste entender el valor moral y ético pero, me fallaste. No fui mujer de valor para vos, te importó una mierda lo que hice por vos. Más de un año luchando por lo que yo creía mi felicidad, hoy me encuentro perdida, porque te amé aun cuando no me amaste. Te pedí confidencia pero mostraste ser un hombrecito más, calentón por cualquier entrepiernas que esté dispuesto a calentar la tuya. Perdón a mi misma, por entender estos actos, y hacerme la tonta. Perdón a mi misma, por no demostrar que valgo como persona, y dejarme engañar. Perdón a mi misma por ser tan permisiva y perdonar más de una vez, el mismo error. Perdón a mi misma, te prometo que me voy a reivindicar contigo, mi amor.