Temblar es de Valientes
pues hace falta temblar para poner a prueba lo sólidos que somos. Temblamos ante lo desconocido porque es allí, al agrietarnos, cuando el miedo cruje de miedo al escuchar como ruge con toda su fuerza eso que llamamos valentía.
Que te lo digan a ti, México, que te volvió a sacudir un temblor de los que conoces y un temblar bastante desconocido, capaz de mover a tu gente y de conmover al resto del mundo de la forma que más te gusta, la Surrealista, enseñándonos a todos que no hay valor sin temblar, o como me dijo Batman: sin miedo no hay valentía.
Un temblar capaz de romper tu historia de la cubeta de los cangrejos y de re escribirla usando picos y palas, uniendo a todos los Mexicanos nacidos en México o no, porque parafraseando a Chavela, te sientes de aquí porque sí y cuando te da la rechingada gana.
Un temblor de 7.1 en la escala de Richter. Un temblar hasta el infinito en la escala de la Conciencia. Un temblor que como todos, activó algunas alarmas sísmicas.
Un temblar como sólo hay uno, el de los Valientes,
ése que hizo que todo un pueblo Despertara.
Buenos Días, México.











