CRONICA DE UN DESPERTAR INTERIOR//
"VISIBLE E INVISIBLE"
-Jueves, casi medio día… Romano se ha dado cuenta de que realmente si existe, de que no es objeto de su propia imaginación; siente, reza, se obedece y crea.
En el momento en que su nariz aspira, se da cuenta de que tiene las mismas posibilidades de ser un creador, crea vida, como el gran Dios. Detenidamente estira sus piernas y brazos para sentir como la sangre de color rojo, corre por sus extensiones, y se pregunta: de que estamos hechos?
Acto siguiente, se pone de pie y comienza a sentir como el centro de su parte posterior de la cabeza se conecta a un cosmos invisible pero existente.
La cordura de creer que todo lo existente es visible y que lo invisible no existe, nos da para buscar cosas, unas mas que otras y otras menos que las que no están.
Hay de dos tipos, los que creen y los que no creen. Los que viven aferrados al sistema viejo de ver para creer y los que dan pasos en el monte y en el acantilado invisible.
Romano se sacude el polvo, que el mismo armario le dio por décadas, un polvo espeso de color azul metálico, como el del cielo cuando amanece, ese mismo tono que no existe y que es reflejo visible del mar.
Aun sigue sin abrir los ojos, sigue atento al sentido que le ha creado conectarse con lo invisible; el armario sigue cerrado, se convirtió en su mejor refugio, un armario áspero, sincero pero impuesto desde antes de nacer.
A través de una pequeña rendija, al abrir primero el ojo izquierdo poco a poco, percibe un pequeño destello de luz que lo lastima; entiéndase que al encontrarse por primera vez con la luz es duro, utópico pero necesario.
Con su dedo meñique toca la rendija, oculta para siempre el dedo juzgador, el indice, lo dejará para siempre, ese mismo con el que fue señalado una y otra vez.
Abre el ojo derecho, aspira, respira y suspira… Esta listo para ver la luz, encontrar lo que hay fuera del armario y salir a la realidad del no tiempo.
Romano ha nacido de nuevo; es jueves casi medio día y es un pequeño salto cuántico en su vida; ha despertado, ha seguido la luz y salido del armario lleno de creencias estrechas, oxidadas y que nos unen solo al miedo y contradictoriamente a separarnos unos de los otros.
Romano esta libre en un jueves casi al medio día y salió para buscar un viaje dentro del viaje.