Realidades de los 20-30 años [Expectativas irreales]
Decidí escribir esto la tarde en que me di cuenta que, a mi edad, todo puede pasar.
En la mañana una conocida de la universidad estaba dando a luz.
Otra estaba pidiendo permiso a sus padres para llegar tarde a casa.
La tercera acababa de romper una relación de 4 años y estaba fingiendo indiferencia cuando por dentro andaba rota.
Otra me estaba invitando a su boda.
Una iba por un puesto más alto en su trabajo.
Y la otra estaba desempleada.
Jó macho — pensé, como en epifanía — ¡Esta edad está bien rara!
Y casi nadie habla de las crisis existenciales que ocurren entre los 20- 30 años. Es como si no existiésemos, como si fuese la edad sencilla, la fácil. Dime que has escuchado esa cantaleta de "Es la mejor edad de la vida"
Es una época difícil, que parece fácil. Eso nos convierte en el blanco de incomprensión, porque los más pequeños no nos entienden — hasta nos llaman señoras! — y los más grandes nos siguen viendo "niñas". Incluso tú misma sientes que no es para tanto, que estás exagerando, que le estás poniendo mucha salsa a tus tacos.
Es entonces que la soledad, la angustia, la depresión, aparecen sin que las notes realmente, y peor aún, sin que encuentres la confianza y el apoyo para volverte a sentir bien con quien eres y con la vida que estás decidiendo tener.
Porque la estás decidiendo tú ¿Verdad?
Este post forma parte de una serie de textos para ayudarnos a vivir desde nuestra autenticidad.
¿Se puede encajar cuando se es rara / diferente?
¿Cómo lidiar con la soledad que sientes incluso acompañada?
¿Dónde queda mi voz con todo este ruido externo?
Aquí vamos a empezar por toodoo eso que, según, no nos afecta, pero que en realidad es lo que la Sociedad pone, a cada momento, sobre nuestros hombros como una imposición silenciosa. Y aunque, a veces, intentamos disminuir su impacto en nuestra vida, al final nos sigue haciéndonos preguntar ¿Pero lo que estoy haciendo, es lo que debería estar haciendo?
Permíteme el descaro de advertirte que, con toda intención, las afirmaciones que encontrarás abajo pecan de ser contradictorias o polarizadas, esto no es un error semántico o de descuido, es sin duda, la realidad a la que estamos expuestas. Por un lado se nos dice una cosa, por otro, lo totalmente opuesto.
Has terminado la universidad, es lo mínimo que se espera de ti. Si cambiaste de carrera o te diste el permiso de un año sabático, seguro ya sientes que has fallado o decepcionado a alguien.
¿Terminaste la carrera? bien por ti, esperamos que sea una carrera que te mega apasione, porque ahora tendrás que conseguir empleo en una de esas empresas que, entre muchas otras cosas, te pide resistencia a la frustración.
Esto no suena bien... O sí?
Peor si espera que tengas años de experiencia ¿De dónde los vas a sacar? Mientras nuestra época preescolar no cuente como experiencia, creo que estamos lejos de los estándares de calidad de muchas compañías.
Bueno bueno, pasamos eso, lo superamos. ¡Conseguimos nuestro primer empleo! Anda que bajen los ángeles a cantarnos la macarena, porque esto es motivo de fiesta. No, mejor que venga Tom Hiddleston y nos abrace, eso sí sería la hostia. (Ok, fantasías mías aparte)
¿Pero quién quiere un empleo fijo hoy? Nhá, eso es tan old school. Lo de hoy son las startups, lo de ser tu propia jefa y crear la versión femenina de Facebook. No te imaginas cuantas pequeñas empresas vi emprender sus propias apps para, literalmente, tirar un montón de dinero a la basura. Y tú no sabes ni cómo, ni dónde ni exactamente de qué.
Con la anécdota de mis conocidas te has de hacer una idea. Ni tú ni yo entendemos qué es lo que se "supone" deberíamos estar haciendo de nuestra vida sentimental. Mientras que para algunas lo ideal es el no-compromiso, para otras se ha vuelto la piedra filosofal de su vida.
Algunas nos pueden parecer apresuradas en contraer nupcias o en concebir, otras pueden sentirse ya atrasadas para el asunto. Yo tengo una relación de 8 años y no quiero contarte (porque además ni me acuerdo) de las veces que me han preguntado, tanto a modo de joderte el día, como a modo de duda genuina, cuándo nos casamos.
Mi amiga, la de la relación de 4 años me dijo: Gaby, es que nadie me lo dice pero no hace falta. Lo veo en todos lados, todas mis amigas casándose, todas invitándome a la boda, todas mirándome como si me estuviera perdiendo la fiesta de la vida ¿La estaré perdiendo?
Y eso que esta amiga es una chica muy segura de sí.
No tengas miedo de dudar, de preguntarte y cuestionarte. Si algo te va a dar más miedo, que sea vivir lo que otras quieran que vivas, que si algo tiene que darte miedo es cuando, en vez de escucharte a ti misma, subes el volumen de las voces de todos los demás.
Tal vez el área más incómoda y delimitada socialmente para las mujeres. La sexualidad no sólo era tema de debate sino un tema de castigo físico.
Con solo pensar que, a día de hoy, la mutilación genital sigue siendo una realidad, es asunto de preocupación. Y aunque en nuestras cotidianidades no tenemos semejante peligro, la presión sigue ahí.
Mientras se sigan criticando las formas de vivir la sexualidad, seguiremos en el punto de partida.
Si espera virgen a una relación seria: una mojigata que vive bajo el yugo patriarcal.
Si coge con muchos: No se respeta ni se compromete con nada.
Si es de poca actividad sexual: es una frígida. Y no disfruta su sexualidad.
Y eso sin tocar el tema de la maternidad y el aborto, que da para largo y tendido. Tengo amigas que abortaron, otras que concibieron a sus criaturas, yo misma he pensado qué haría en semejante ocasión, pero sé que no vale decir "Nunca o Siempre" porque, como me dijo una amiga, hasta no estar viviendo la situación no sabes qué sentirás, pensarás y decidirás.
Pese a ello es diferente el tema cuando el Estado u otras instituciones deciden qué puedes o no hacer.
Ya deberías estar fuera del nido, ser independiente. La presión de la madurez y el sistema de independencia tocan tu puerta cada dos por tres & tú no estás segura qué te hace quedarte con tu familia ¿Es la culpa de abandonar a tus padres, es el miedo a la soledad, la independencia o la responsabilidad? ¿O tal vez no es ninguna de esas y es una decisión consciente?
Y se pretende que uno se lleve de maravilla con los padres y hermanos.
¿Ya saliste de tu casa? Entonces deberías tenerla arreglada, pulcra, limpia. Tu salario deberá alcanzarte para vivir cómodamente ¿Y si vives con tu pareja? ¿Tan sola estás? ¿Te quedaste en provincia en vez de viajar a la capital? Eso es tan mediocre ~
No sé por qué existe una categoría que denominamos personal, si en la práctica cada una de las esferas mencionadas son parte de nuestra persona, de nuestro día a día. Pero usemosla para acumular aquí todo lo que no encaja en las otras esferas.
La madurez, cuales frutas, nos piden dejar las niñerías. ¿Pero qué son exactamente las niñerías? Vienen las crisis, hasta cómo vestirse para ir a la oficina se vuelve un caos mental. Y es que no sabes cómo lucir auténtica, juvenil y al mismo tiempo seria — Con ese saco negro ya parecemos foto! — y ni hablar de tus horas invertidas en series de Netflix, anime o videojuegos. Ya no te ves presumiendo tu último accesorio kawaii.
¿Pero por qué esto define nuestra profesionalidad y madurez?
¡Ah claro! Olvidaba que también deberías ya tener un plan o haber empezado a viajar por el mundo de mochilera, sola o con tu pareja. ¿Cómo se me pudo olvidar? Si hoy es el sueño dorado, si no lo has hecho es porque no tienes sueños ni aspiraciones (Porque claro, los viajes los regalan y el tiempo te sobra ¿O no?)
Pero si vas con una amiga o muchas amigas ¡Mejor! ¿No quieres una foto tipo tumblr para presumir? Y es que ahora, encima de todo, vienen a decirme que tener amigas con las que llevarme de esa manera tan espectacular es fácil, maravilloso y posible. Cuando nacimos y crecimos en una sociedad que invita — e incita— a las mujeres a pelear por todo, a jamás ser amigas, a ponerse el pie (Una barricada de ser posible) para que no consiga nada, porque esta cultura de competitividad femenina nos ha arrancado las raíces que nos unían.
Aunque aún hoy, podemos volver a sembrar esos lazos. No es una utopía.
¿Qué más elementos sientes que tienes sobre los hombros? ¿Qué otras imposiciones sociales o preguntas incómodas te molestan?
¿Existe una forma correcta de hacer las cosas?
Claramente, intuyes la respuesta. No. No la hay, por lo menos no con lo que respecta a vivir. Tal vez la única respuesta correcta es en la que has pasado un proceso consciente, realista, responsable e introspectivo, que te permita sentirte alineada a tus decisiones, segura y con la fuerza para defender tu modo de vivir, sentir y estar en el mundo, ante todas las personas que se creen con el derecho de decirte qué está bien o mal hacer.
¿Qué más agregarías a la lista?
Recuerda que tienes otros post en esta misma serie:
¿Se puede encajar cuando se es rara / diferente?
¿Cómo lidiar con la soledad que sientes incluso acompañada?
¿Dónde queda mi voz con todo este ruido externo?