Si te han desgarrado el alma, si te han roto el corazón sin tiento, sabrás lo difícil que es volver a creer. Pues te han dejado tantas palabras en la piel, pero ninguna en el alma.
De pronto y sin avisar llega alguien y no sólo suelta las mejores palabras sino que las convierte en realidad sin avisar. No te ama, te está amando; no se conforma con pensarte, te lo dice en voz alta. Te trata como a esos libros que se vuelven parte de ti: te elige y te repasa sin desgarrarte porque quiere volver a leerte una y otra vez.
Existe sí, una persona que lo único que quiere es que la dejes estar a tu lado, disfrutar de todo lo que tengas por decir y se reirá escuchando esas expresiones que te identifican entre el resto; esas que precisamente creíste que te hacen lucir ridícula.
Tal vez ya fue suficiente de que te llenarán de tantas palabras y vacía de hechos. Un día llegará quien ame estar a tu lado, y te darás cuenta de que las distancias separan cuerpos no sentimientos. Alguien para quien no espere que seas como él o ella quieran que seas, ni siquiera estará imaginando en lo que pudieras ser a su lado. Sólo abrazará y amará a la que disfruta ser estando juntos de la mano.