Cuando te fuiste pensé que lo había perdido todo, era una perdida de costumbres horrible. Ya no quería comer, dormía todo el día, solo quería mandarte mensajes rogando que no me dejaras, que te quedaras. Intentaba salir con otros chicos pero siempre me acordaba de ti y terminaba comparándolos contigo, llegaba a mi casa y lo único que hacia era pensar que yo seguía siendo tuya, que no podía fallarte así. Aburría a todos porque no podía evitar hablar de ti y de la falta que me hacías. Ya no quería ir a la escuela, llegaba tarde a las clases porque no podía ni levantarme, todos preguntaban que me pasaba pero yo solo te quería a ti, conmigo. Me volvía loca la idea de pensar que podías estar con alguien mas. Cuando al fin estaba estable emocionalmente, te veía conectado y todo lo que había construido se derrumbaba, tenia que comenzar de nuevo. Mi autoestima se fue abajo al pensar que no fui lo suficiente para que te quedaras. No quería salir, solo me quedaba en mi cama escuchando música y llorando. Yo no me quería alejar de ti, no tienes ni puta idea lo mucho que me ha costado seguir. Te esperaba todos los días, pensé que me habías arruinado la vida, tu eras lo único que me mantenía estable, tu me tenias.