Disfrutamos el juego de ajedrez, apreciamos el uso de la lógica lúdica, cada táctica. En algunos encuentros dejamos de lado la estrategia, abandonamos el juego empezado ante una jugada “jaque mate” por parte del rival, otras veces la propia negativa de comer a la reina hace que nos retiremos de antemano. Pero cuando ganamos ¿es a costa del otro? ¿nunca ganamos ambos o del mismo modo?. De todas formas, siempre disfrutamos del ajedrez










