"Si te sirves uno de esos y no me traes uno..." Inclina la cabeza. No necesita sonreír, a veces eso viene de sus ojos, o eso intenta que se entrevea en las rendijas de sus pestañas. Por si acaso, aclara: "Es broma... hasta que no es broma." Mientras la comisura izquierda de sus labios se eleva en un jugueteo.


















