Día 01 - Tenedor
Todavía no puedo creer que esté aquí compartiendo la misma mesa con el hijo de puta que mandó a mí novia al hospital. Hace días que no despierta, está destrozada, los médicos no están seguros de que vaya a despertar algún día. Ya me dijeron que me prepare para lo peor, que no alimente una esperanza que no se cumplirá, pero no pienso rendirme. Estoy seguro que fue intencional. Justo a la hora que ella sale del trabajo y justo en la esquina donde no hay cámaras. Nadie vio nada. El auto pasó demasiado rápido para tomar la patente. No quiero ni imaginar cuáles fueron sus últimos pensamientos mientras volaba por el aire y caía abruptamente al asfalto luego de semejante embestida. Su familia todavía no lo sabe, pero empezarán a llamar cuando se den cuenta de que pasaron semanas sin noticias de ella. Se los diré, pero cuando acabe con lo que voy a hacer. Se pondrán tristes, llamarán a la embajada y vendrán para Buenos Aires. Tal vez me terminen por odiar por no haberla cuidado bien, me odiarán como mi familia la odia a ella solo por ser "una sucia Veneca". Mi familia debe estar feliz, no soltaron ni una lágrima pero se notan sus sonrisas maléficas. Ahora la foto familiar no estará manchada por mi culpa, el estúpido hijo que no sabe elegir a alguien de buena raza. Mi padre se acerca al desgraciado, le da unas palmadas en la espalda, se ríen y lanza el comentario más indignante que podría haber dicho:
- Propongo un brindis por la familia, por los valores que nos mantiene unidos y para que nada ni nadie nos divida.
¿Acaba de mirarme de reojo? ¡Si! ¡Acaba de mirarme de reojo! ¡¿Es esta otra de sus amenazas?! No puedo, no puedo más, no logro contenerme, ¡Esto se termina ahora! Tomo un tenedor, me levanto sin pensarlo dos veces y se lo entierro en un ojo.
Todos se incorporan de inmediato, las mujeres gritan, los hombres vacilan unos segundos antes de detenerme y mi padre está ahora revolcándose del dolor en el suelo, no puede sacarse el tenedor. Él fue quién ideo todo, estoy seguro de ello, y también estoy seguro de que le pagó a ese tipo para que lo hiciera porque no tiene los huevos para hacerlo él mismo. Ojalá que ese tenedor esté escarbándole el cerebro. ¿Y ahora qué? ¿Cómo salgo de esta situación? ¿Cómo sigo? La verdad no tenía planeado nada más. De todas maneras ya no me preocupa, ahora tengo todo el tiempo del mundo para pensar, lástima que no puedo estirar los brazos porque esta camisa me aprieta. En fin, dormiré un rato en la pared, o en el suelo, no lo sé, esta habitación tiene colchones por todos lados y me confunde, pero es acogedora y ya nadie me molesta.











