Día 49
104 desde todo
Al fin quitaste nuestra relación de Facebook. Me pregunto qué fue lo que te hizo hacerlo hasta ahora. Me dolió y claro que lloré, pero me sirvió para dar el siguiente paso de superación: aceptación. Supongo que tener eso me daba esta sensación de aún tener algo contigo, aunque eso no existiera ya.
Pero sigo teniendo mi corazonada y la esperanza de que nos reencontraremos cuando estemos listos. Que me buscarás y aún estarás a tiempo. He pensado mucho si hablarte, tan siquiera para saber cómo estás. Pero la verdad es que no me siento lista; no es mi orgullo, sino yo. Yo que aún no puedo entablar una conversación contigo así por sentir que te estoy molestando o que estoy siendo egoísta añadiendo algo más a tu plato.
Yo sintiendo que aún no estoy en ese punto de hablarte como si nada cuando la realidad es que te sigo amando; no puedo hablarte como amigo porque no te quiero como amigo, te amo como la persona que me hizo feliz por 3 años. Y soy yo queriendo aún que seas tú quien me hables, de nuevo no por el orgullo o ego, sino porque fuiste tú quien se alejó.
Fuiste tú quien no me contestó aquel día, por eso. Supongo que hablarás cuando te sientas listo. Y si no, al menos queda esta linda imagen en mí que piensa que lo harás. Esta memoria tuya de algún momento en que sí lo hubieras hecho; sigues aún tan vivo en mí que creo en que así será. Espero que te vaya bonito.












