𝗜𝗦𝗢𝗟𝗔𝗧𝗜𝗢𝗡.
Londres nunca duerme, pero yo sí. Duermo durante las reuniones con ministros, con el retumbar de sus voces graves resonando en la sala del palacio, mientras mi padre planea el futuro de un reino que ya no siento mío. Por ahora. Duermo cuando me visten con trajes de seda y brocados, cuando me dicen que sonría, que estreche manos y que haga como que me importa.
Pero ahora, en este instante, estoy más despierto que nunca.
El aire de la noche es frío y cortante cuando escalo la verja de hierro forjado. Caigo al suelo con un golpe seco, las suelas de mis botas amortiguando el impacto en el callejón adoquinado. Mi pulso late en mi garganta mientras me incorporo, riéndome para mis adentros. Escapar del palacio es cada vez más fácil. Lo difícil es decidir qué haré con mi libertad temporal.
Por suerte, ya tengo un plan.
— ¿Listo para la diversión, alteza? —dice Damián , el primogénito de una de las familias más peligrosas de todo Londres, un Wilde. Apoyado contra la pared de ladrillos con una sonrisa socarrona.
— No me llames así —murmuro, ajustando la capucha sobre mi cabeza.
Escondemos nuestras identidades con ropa gastada. Y esta noche, como tantas otras, vamos a demostrarle a mi padre que el hijo que tanto quiere domar es el más incontrolable de todos.
Damián me lanza una lata de pintura en aerosol y la atrapo en el aire. Me río. Paredes, coches, cualquier rincón de esta ciudad puede convertirse en nuestro lienzo. Pero esta noche no se trata solo de vandalismo. Esta noche vamos a dejarle un mensaje claro al rey.
Me vuelvo hacia el muro de piedra del Parlamento y sacudo la lata, escuchando el inconfundible clic-clic del gas y la pintura mezclándose. Luego, con un trazo firme, escribo tres palabras enormes en rojo sangre:
𝑻𝑯𝑬 𝑻𝑯𝑹𝑶𝑵𝑬 𝑾𝑰𝑳𝑳 𝑩𝑼𝑹𝑵.
La adrenalina me calienta las venas mientras Damián suelta un silbido bajo.
— Vas a hacer que te ejecuten. — Solo si me atrapan.
Y por ahora, nadie me ha atrapado.
𝐻𝑒𝑟𝑒 𝑤𝑒 𝑎𝑟𝑒 𝑛𝑜𝑤, 𝑒𝑛𝑡𝑒𝑟𝑡𝑎𝑖𝑛 𝑢𝑠 𝐼 𝑓𝑒𝑒𝑙 𝑠𝑡𝑢𝑝𝑖𝑑 𝑎𝑛𝑑 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑎𝑔𝑖𝑜𝑢𝑠 𝐻𝑒𝑟𝑒 𝑤𝑒 𝑎𝑟𝑒 𝑛𝑜𝑤, 𝑒𝑛𝑡𝑒𝑟𝑡𝑎𝑖𝑛 𝑢𝑠 𝐴 𝑚𝑢𝑙𝑎𝑡𝑡𝑜, 𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑏𝑖𝑛𝑜, 𝑎 𝑚𝑜𝑠𝑞𝑢𝑖𝑡𝑜, 𝑚𝑦 𝑙𝑖𝑏𝑖𝑑𝑜 𝑌𝑒𝑎ℎ, ℎ𝑒𝑦, 𝑦𝑎𝑦.












