Para alguien que viene de la música siempre es un desafío entrar en el mundo del video. Pero -una vez más- el secreto está en los grupos humanos que hay detrás de las cosas. Diego Stickar y Dante lograron sincronizar a 25 personas que durante un día entero de rodaje funcionaron como una filarmónica (de las buenas!).
Para alguien que viene de la música siempre es un desafío entrar en el mundo del video. Pero -una vez más- el secreto está en los grupos humanos que hay detrás de las cosas. Diego Stickar y Dante lograron sincronizar a 25 personas que durante un día entero de rodaje funcionaron como una filarmónica (de las buenas!).











