"Give me one last kiss." #dasloanbcyolo
¿Era idea suya o Londres parecía mucho más vacía? ¿Más nostálgica? ¿Cómo es que había llegado a sentirse así en su propio hogar? Sus fans no dejaban de llenarle sus menciones de twitter instándole que lo extrañaban, que querían que regresara, que sus videos siempre habían sido unos de los más geniales, pero no, no había manera de que Aaron encontrase la inspiración que se le había ido con aquella luz que había abandonado su vida. “Es bueno que los dos vivamos en Londres”, recordó con dolor mientras escondía sus manos en los bolsillos de su abrigo al cruzar la calle; “así no tendremos que separarnos, porque ya no sé vivir sin ti”. Y vaya que aquellas palabras habían sido ciertas. Seis meses habían pasado desde que llegaron a Londres del campamento y solamente un mes les había durado la felicidad.
Josh había partido a la universidad y él se había quedado solo en aquella ciudad que ya parecía no llenarlo, que se sentía más sola, más apática, y no lograba entenderlo. Aaron caminaba por los alrededores, en el fondo ansiando que en el próximo cruce se encontrase de frente con aquella amplia sonrisa inocente que le derretía el corazón y que lo hacía sentirse más completo. Pero no, aquello no había pasado. Con las semanas las llamadas habían dejado de existir, y los mensajes iban por el mismo camino, su ilusión y aquel amor que había nacido de la nada y que lo había colmado de una felicidad que jamás se imaginó experimentando ya no estaba, y poco a poco empezaba a sentir como si todo aquello no hubiese sido más que una ilusión.
"No va a ser tan malo, Aaron… lo prometo, no nos vamos a alejar", aquella dulce voz resonó en su cabeza y por un momento el rubio se tuvo que detener, ignorando las gotas de lluvia que empezaban a caer sobre él. "Vamos a hablar a diario, y nos vamos a ver cada vez que podamos, yo vendré seguido a Londres y tú podrás visitarme allá… y nada cambiará, ¿no confías en mí?", un escalofrío lo recorrió por completo y tuvo que abrazarse a sí mismo mientras tragaba en seco, sacudiendo su cabeza, queriendo despejar aquellos recuerdos que estaban empezando a ahogarlo, que empezaban a hacerle sentir que podría morir de dolor en ese preciso instante. "Eres mi mejor amigo, fuiste el primero que tuve, claro que no me voy a alejar de ti, no sé cómo".
Un sollozo desgarró su garganta, mientras se quitaba de en medio de la calle, y se recluía en el lobby del edificio donde estaba viviendo, e ignorando a las personas que allí estaban solamente se quedó casi de rodillas escondiendo su rostro entre sus manos. “Te amo ¿ok? Y nada va a cambiar eso”, y en ese momento en su mente, sin nada más que él pudiera hacer, se reprodujo aquel último beso, que por mucho tiempo fue su última esperanza, pero que ahora era la razón de su llanto por las noches, ¿y qué más podría hacer? Lo extrañaba y lo quería de regreso, después de todo no era cualquiera, era Josh… su Josh.












