Sarajevo, 27 de mayo de 1992: A las 16:00h explota una bomba arrojada desde el cielo matando a 22 civiles mientras hacían cola para comprar el pan. No muy lejos de allí vivía un músico de 37 años llamado Vedran Smailovic: Era el violonchelista principal de la Filarmónica de Sarajevo. Un día más tarde se enfundaba su chaqué y salía a la calle con su violonchelo para interpretar a las cuatro de la tarde el Adagio de Albinoni durante 22 días consecutivos justo delante de la panadería... uno por cada víctima.
Quizá no fuera la única forma que tenía de expresar su dolor, pero ésa fue la determinación que tomó como respuesta ante el horror y la destrucción, cuando el miedo ya le impedía quedarse escondido. En aquellos días Sarajevo estaba asediada, era un territorio controlado desde las alturas por los francotiradores que disparaban a matar bajo la atenta mirada de su objetivo telescópico. Los cementerios no eran una excepción, y Smailovic los frecuentaba para tocar de forma gratuita en los funerales.
Después de conocer su historia a través de los periódicos, el compositor inglés David Wilde escribió una pieza sólo para chelo en honor de Vedran: El violoncelista de Sarajevo. Yo-Yo Ma fue el encargado de interpretarla en el Festival Internacional de Violonchelo de 1994, y además la grabó para su disco Solo (1999) como The Cellist of Sarajevo - A Lament in Rondo Form for Solo 'Cello, Op. 12.