The Dead Daisies are an Australian-American rock band and musical collective supergroup formed in 2013 in Sydney, Australia by David Lowy. #2013 #thedeaddaisies #aldrich #davidlowy #dougaldrich #avemusrock #rock #music #guitars #castguitars #gibson #lespaul (em Avemus Rock Home Estúdio) https://www.instagram.com/p/B8bPDKFghkS/?igshid=1ech5n67eqkh7
Una larga cola no podía significar otra cosa más que un Vorterix a punto, esperando para vibrar con una sobredosis de hard rock americano de primera calidad.
Pasadas las 9 de la noche y después de haberse presentado Bangkok y Coverheads como teloneros, sonaba el remix "Whole Lotta Sabbath" (Whole Lotta Love de Zeppelin con las estrofas de War Pigs de Sabbath). Esta curiosa combinación sirvió de introducción a la banda que salía a escena derrochando estilo y dando comienzo a la noche con “Long Way To Go”, misma canción que abre su última placa de estudio «Make Some Noise» (2016), seguida de “Mexico”, que al igual que su antecesora, cumple la misma función en su anterior disco «Revolución» (2015). Su vocalista, John Corabi, (quien supo ocupar filas en Mötley Crüe durante un breve lapso de los 90) alentaba al público a "hacer un poco de ruido", y así fue como supieron darle calor a la noche, tocando la canción cuyo título coincide con el de su último trabajo discográfico.
Antes del inicio del cuarto tema nos invitaron a ver en YouTube el videoclip de la canción que estaba por sonar, “Song And a Prayer”, que más que un videoclip, se trata de un cortometraje. La banda se mostró muy interactiva con el público, hablando con los presentes entre canción y canción. Pero su cantante no fue el único en charlar con la gente, es que Marco Mendoza no sólo demostró tener una incomparable destreza con las cuatro cuerdas (y una gran capacidad para cantar coros), sino que también derrochaba carisma a la hora de acercarse con el público, con un excelente manejo de la lengua castellana. Así fue que nos invitó a cantar con "Juan" (por John Corabi) y la banda hizo sonar un cover de “Fortunate Song” de los Creedence.
Un momento emotivo fue durante “Lock N' Load” (canción que en su versión de estudio está Slash como invitado), cuando nos invitaron a levantar las manos hasta el cielo para compartir buenas vibras y así poder cambiar el mundo. Cuando terminaron, Marco nos presentó a Doug Aldrich, quien me atrevo a decir fue la gran figura de la velada. Así como supo ocuparse de la guitarra en bandas enormes como Whitesnake y Dio, durante toda la noche demostró un virtuosismo impecable.
En otro de los momentos de charla banda-público, nos dijeron que a ellos les habían prometido una audiencia mucho más dura que la de Buenos Aires, con más agite, por lo que los fans presentes demostraron su aguante acompañando en los coros de “Join Together”, cover de The Who. ¿Quién ganó la competencia de aguante? Sólo los músicos saben. "Es la primera vez que venimos a Rosario, las mujeres en Argentina son jodidamente hermosas", fue la introducción a “All The Same”, pieza que les dedicaban a sus exesposas.
Llegado el momento de presentar a la banda, quedó en exposición la química existente entre ellos, que se presentaban como hermanos, y hasta como maridos y mujeres. Allí cada uno se lució con una mini jam, que incluyó, entre otras, “Run To The Hills” (Iron Maiden), “Heaven And Hell” (Black Sabbath), “Black Night” (Deep Purple) y hasta "Para Bailar La Bamba".
Palpitando el final de la noche continuaron con “Mainline”, una versión propia de Helter Skelter (The Beatles), “We’re an American Band” y finalmente con “Midnight Moses”, sus más conocidos singles antes de ir a los bises, momento en que recargaron energía y volvieron para despedirse como broche de oro, con una magistral interpretación de “Highway Star”, gran clásico de los Purple.
Terminado el show los músicos se prestaron para un acelerado meet & greet para aquellos que tuvieron la oportunidad de obtenerlo. Así fue como culminó una noche plagada de rock ochentoso, con un público heterogéneo, que incluía tanto a la old school de rockers como a gente de la nueva generación. Una banda con un despliegue lleno de actitud y de talento.