Román es el extranjero, el otro perpetuo. Román no es español, es criado genovés. Román no es católico, es converso. Román no es moro, es beréber. Román no es marinero, fue embarcado como esclavo. Román no es cuextecatl, es peor que éstos. Román no es conquistador, llegó primero que nadie.
Crónica de las destrucciones (1998), Olivier Debroise.








