Estilo popurrí. La mezcla de muebles de estilos y periodos diferentes permite una gran libertad en la colección de vuestro mobiliario, sin que haya en realidad más límites que nuestra imaginación y vuestro bolsillo. Si se logra mezclar muebles de estilo francés con motivos tibetanos, podéis hacerlo. También se puede combinar mosaicos estilo siglo XX con una alfombra del siglo XVIII. Y si se desea tapizar una silla del siglo XVII con un material sintético de nuestra época, también podéis hacerlo. Para conseguir este estilo individual o popurrí muchas personas eligen accesorios extraños y desusados, como, por ejemplo, una lechuza en hierro forjado, un ventilador de techo pasado de moda, cuadros sin marco, cojines de piel, uno o dos muebles victorianos, y tal vez una lámpara de cristal o una mesa rinconera pintada de manera que parezca una concha de tortuga. En otras palabras, la nota rebuscada tiene su encanto en este estilo y le va espléndidamente, el cual está especialmente en boga entre los recién casados con imaginación, cultura y, quizá. un buen presupuesto.
















