Dejamos de ser.
Me he estado preguntando por esta última hora que hice mal, he estado desde hace una hora en una de las mesas de afuera de nuestro café favorito, bueno, mi café favorito, ya no sé si sigue siendo el tuyo, ya no sé muchas cosas de ti y recién me doy cuenta de eso, se manifestó como una gran revelación hace unos minutos; Esos minutos en lo que he analizado desde hace cuánto, desde hace cuánto dejamos de ser nosotros.
Aunque quizás no tengan sentido mis palabras, no se supone que dejamos de ser uno mismo, siempre seremos de cierta manera solo que a veces hay ciertos cambios, yo creí que siempre acompañaba cada uno de los tuyos como tú de los míos, pero me cegué, me cegué tanto dando por hecho algo, que nunca me di cuenta que no siempre hay que hacerlo porque la vida en cada momento nos demuestra que nunca hay que confiar ciegamente.
Pero supongo que estuve volando tan alto que no me di cuenta que me estaba alejando de ti o que tu lo hacías, no lo sé, no se quién dio el primer paso o mejor dicho quién retrocedió; Y estoy tan molesta conmigo misma que sé con total seguridad que mi cara se encuentra con una expresión de confusión, esa que tu decías que siempre ponía cuando no entendía algo, esa la cual una vez hace tiempo, tanto tiempo pero que a la vez es tan poco que siento que puedo agarrarlo con mis manos, describías con minucia.
Así que si alguna de las personas que pasa por la vereda del lugar, me viera por un segundo quizás se pregunte el por qué de mi cara o quizás no, no es como si fuera alguien destacable, siempre he sido lo contrario y aunque tú me decías una y otra vez que te enamoraste de mi a primera vista, que con un solo vistazo que me diste quedaste flechado, que yo irradiaba una luz única e indescriptible, que habías sido afortunado de haber actuado antes de que alguien me robase. Si, me robase, como si fuera un objeto, ¿lo fui para ti? quiero decir cómo se supone que ames a un objeto, ellos no tienen sentimientos o irradian nada, son solo eso, objetos.
¿Es eso?
¿Solo fui un objeto el cual apreciaste hasta que te cansaste? o ¿en realidad fui algo en tu vida?
No, no. A pesar de todo hay algo de lo que estoy segura, me amaste, no sé cuándo ni cómo ni por qué, pero lo hiciste, aunque tuvo fecha límite, siempre odie las fechas limites, me estresan e incomodan, pero a pesar de eso, nunca he odiado a una como odio a esta.
Y lo único en lo que gira mi mente ahora, eres tú, lo cual no es sorprendente porque siempre lo haces, quiero decir, lo has hecho desde el principio, girar entre mis pensamientos, meterte en ellos de forma abrupta, pero nunca de esta forma, antes solo pensaba en lo lindo que eres, en tu sonrisa tan maravillosa, lo mucho que por momentos te extrañaba, no importaba si te había visto hace cinco minutos; Pero ahora es diferente, lo sé y lo siento en mi corazón, porque ahora estoy pensando en el momento en que te vi aparecer por la calle, en tu pelo volando con el viento y la manera nerviosa en que movías tus manos, esa manera en que siempre que hay una situación critica lo haces.
Pero estaba tan ocupado en tratar de encontrarme con tus ojos que lo ignore y cuando llegaste y te sentaste al frente de mi en la mesa, sin seguir sin mirarme a los ojos y dando un saludo tenso, lo entendí, sea lo que sea que te molestaba hace algunas semanas y de lo que decías que era por el trabajo, en realidad tenía que ver conmigo.
Por lo que no dije nada, no por qué no me preocuparas si no porque no podía, sentía como si mi garganta estuviera a carne viva, como si una sola palabra sería como intentar gritar debajo del agua, inútil.
Te escuche y lo acepte, sé que dije algunas palabras, monosílabos sin sentido, pero que parecieron aliviarte y luego de un momento te despediste.
Y yo creo que no debí haber sido tan tonta, pero sé que aunque lo desee una y otra y otra vez, no podre cambiar nada.
Mientras miro la mesa con el café ahora frío, me pregunto si siempre se sentirá así, si mi corazón siempre estará congelado eternamente con esta escarcha al rededor de el, con un vacío que creo nunca poder cambiar, me pregunto si volverán a haber días felices o si alguna vez los hubo o si yo los imagine.
M.E.M














