Un famoso historiador ruso descuartiza a la joven coautora de sus últimos libros Oleg Sokolov fue detenido tras hallar en su mochila dos brazos de mujer Origen: Un famoso historiador ruso descuartiza a la joven coautora de sus últimos libros
seen from China

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Russia

seen from Austria

seen from United Kingdom

seen from Austria

seen from Austria

seen from United Kingdom

seen from Austria
seen from Singapore
seen from China
seen from Australia

seen from Austria
seen from Germany
seen from India

seen from United States

seen from Austria
seen from Germany
seen from China
Un famoso historiador ruso descuartiza a la joven coautora de sus últimos libros Oleg Sokolov fue detenido tras hallar en su mochila dos brazos de mujer Origen: Un famoso historiador ruso descuartiza a la joven coautora de sus últimos libros
Imagen Primero | Mató a su marido, lo descuartizó y esparció los restos en la ciudad >> http://www.imagenprimero.com.ar/mato-su-marido-lo-descuartizo-y-esparcio-los-restos-en-la-ciudad/ |Una psicóloga asesinó a su marido y con una sierra eléctrica lo cortó en varias partes, que las desparramó en algunos barrios de la capital azteca. Se hizo pasar por enferma mental y se internó en un psiquiátrico. Fue detenida y será enjuiciada. | #Descuartizamiento, #Mexico, #Mujer, #Psicologa
Imagen Primero | Mató a su marido, lo descuartizó y esparció los restos en la ciudad >> http://www.imagenprimero.com.ar/mato-su-marido-lo-descuartizo-y-esparcio-los-restos-en-la-ciudad/
Una psicóloga asesinó a su marido y con una sierra eléctrica lo cortó en varias partes, que las desparramó en algunos barrios de la capital azteca. Se hizo pasar por enferma mental y se internó en un psiquiátrico. Fue detenida y será enjuiciada.
Una psicóloga asesinó a su marido y con una sierra eléctrica lo cortó en varias partes, que las desparramó en algunos barrios de la capital azteca. Se hizo pasar por enferma mental y se internó en un psiquiátrico. Fue detenida y será enjuiciada.
El Distrito Federal de México es gigante, interminable, unas siete veces más grande que la Capital Federal. Allí, pareciera que todo se puede esconder, ocultar o simplemente dejar estar. Pero no todo. Por estas horas, conmociona el caso de la psicóloga que mató a su marido, lo descuartizó con una sierra eléctrica y repartió sus partes por varios puntos de la ciudad.
Según indica el diario mexicano Excelsior, la Procuraduría General de Justicia de la ciudad de México “consignó a la psicóloga María Alejandra Lafuente Casco al ser acusada del asesinato de su esposo, Allan Carrera Cuellar, cuyo cuerpo fue cercenado y abandonado en distintas zonas de la ciudad”.
Todavía hemos de mostrar cómo, en el curso del movimiento civilizatorio, los seres humanos tratan de reprimir todo aquello que encuentran en sí mismos como «carácteres animales». De igual modo tratan de reprimirlo en sus alimentos. Esta orientación está muy clara: desde aquel grado de desarrollo de la sensibilidad en el que la visión del animal muerto sobre la mesa y su despedazamiento se experimentaban como algo alegre y, en todo caso, no como algo desagradable, la evolución ha conducido a otro grado de desarrollo de la sensibilidad en el que se trata de evitar, en la medida de lo posible, toda relación entre un plato de carne y el recuerdo de un animal muerto. En una gran cantidad de platos de carne, la forma animal está tan disfrazada y tan cambiada merced al arte de la preparación y al descuartizamiento, que al comerlos, apenas si cabe recordar su origen animal. [...]
«El mayor agradecimiento que debemos al sistema nuevo», dice un libro inglés de buenos modales, The Habits of Good Society, de 1859, «es por el hecho de haber desterrado aquella pesada barbarie del joint. Nada puede hacer que un joint tenga un aspecto agradable, hace desaparecer al dueño de la casa y le condena a la tarea de tener que trincharlo... La verdad es que, salvo que nuestro apetito sea colosal, la visión de tanta carne humeando en su salsa es suficiente para destruirlo por entero y un gran joint, en especial, parece algo expresamente pensado para revolver el estómago a un gastrónomo. Supuesto que haya que comer joints, es preciso ponerlos en una mesa lateral, de forma que desaparezcan de la vista» [...]
Este propósito, cada vez más pronunciado, de eliminar los espectáculos desagradables de la vista pública se aplica asimismo, con escasas excepciones, al descuartizamiento del animal entero.
Como muestran los textos citados, el descuartizamiento formaba parte antaño de modo inmediato de la vida social de la clase alta. Poco a poco va sintiéndose que la visión de este descuartizamiento es algo desagradable.
El propio descuartizamiento no desaparece, puesto que, evidentemente, si se quiere comer el animal, preciso es descuartizarlo previamente. Lo que sucede es que lo que se ha hecho desagradable de ver, se realiza ahora entre los bastidores de la vida social. Los especialistas se cuidarán de ello ahora én la tienda o en la cocina. Esta figura de la separación, de la « relegación entre bastidores» de aquello que se ha hecho desagradable es absolutamente característica para la totalidad del proceso al que llamamos «civilización», como podrá verse repetidas veces en esta obra. La curva que va desde el descuartizamiento de grandes partes de los animales o de los animales enteros, pasando por el avance del límite de repugnancia a la vista de los animales muertos, hasta la relegación del descuartizamiento en enclaves especializados entre bastidores, es una curva civilizatoria típica.
Nos queda por averiguar en qué medida se dan procesos similares en otras sociedades en que también se producen manifestaciones similares. Especialmente en la muy antigua «civilización» china, la relegación del descuartizamiento detrás de bastidores se hizo muy anteriormente y mucho más radicalmente que en Occidente. En China el proceso está tan adelantado que la carne se trincha y trocea por entero entre bastidores y los cuchillos han desaparecido absolutamente de la mesa.
NORBERT ELIAS, El proceso de la civilización - Investigaciones sociogenéticas y psicogenéticas, FCE
si mato a alguien, lo meto en mi tina y lo descuartizo para deshacerme del cuerpo, me enchastra la tina mal como en las peliculas?