No me culpes por sentir que no pertenezco a éste mundo. No me señales por rendirme a veces. No me condenes por mi enojo, por sabotear mi propia felicidad y por ser insuficiente. Muchas veces me encuentro a mi misma, muchas otras me pierdo. No le deseo a nadie esta confusión. No puedes entenderlo porque a mi oscuridad no la conoces vos. Dame un respiro ¿no ves que estoy cayendo? tú necesitas una mano pero yo necesito dos.















