yemas que toman recipiente de cristal, el mismo que alberga el icor brindado por los dioses para adormecer conciencias y dar rienda suelta al lóbulo más irracional. así, da un corto trago que impregna su lengua y fija sus cuencas en su acompañantes : ━ ¿ quieres ? ━ invitación, aunque sus manos no ofertaban la copa, más bien erige ciertas distancia entre la figura y el objeto en cuestión. ━ aunque dicen que el mejor recipiente del que beber es el cuerpo. ━ oferta, propuesta aclamada en un susurro, tal y como si se tratase de una confidencialidad. / @faithtvr ; @desvtsev . *












