Voz
Tal vez existan matices de exageración,
quizás no.
Tan solo un quizás,
porque no existe una verdad absoluta.
Es difícil aceptar el cambio,
cuando el tiempo decide parar,
cuando detenerse es la única opción.
No diré «¡qué desdichada soy!»,
menos compadecerme,
la represa finalmente cedió.
Y esta vez,
no fueron las letras mi voz,
quienes hablaron de lo que calla mi corazón,
fue mi propio organismo quien gritó,
lo que el silencio alguna vez guardó.
Moon dark



















