Demonios disfrazados de ángeles
Esta novela hizo que recuerde bastantes cosas de su vida, hizo que recuerde la lucha constante que tienen las mujeres en el día a día, en cuantos demonios disfrazados de ángeles se encuentran en nuestros alrededores, pero le faltó algo, no le terminó de convencer.
Como anteriormente se dijo, “demonios disfrazados de ángeles”, pensemos, ¿cuántas personas que creías buenas en su vida se tornaron malas de golpe? Seguro hay muchas.
Aquellos que se hacían pasar por tus amigos y no lo eran, aquellos que te dijeron “te amo” y en verdad amaban a otros, personas en las que creíste que jamás te levantarían la mano pero lo hicieron, en aquellos que en vez de decirte palabras lindas, te hirieron.
Igualmente todos tienen un poco de ese diablo, nadie está libre de pecados, nadie está libre de aquellas acciones pero sí hay límites y límites, tenemos a los diablos y tenemos a los diablos que contienen monstruos, muchos.
Gente insensible, la gente enferma que mata, viola, secuestra mujeres, las trafica y de más, los psicópatas, los que atentan la inocencia infantil, los que ejercen violencia verbal, violencia física, psicológica. Los fascistas, quienes se esconden tras falsedades, y hacen que la sociedad decaiga.
También podemos hablar de los demonios que habitan nuestro ser, esos los cuales quieres borrar, los cuales quieres que se queden encerrados, porque te hieren.
Todos tenemos demonios, hay quienes los vencen y hay quienes son devorados por ellos.












