欲しい。。。
A través de la venta, veo, el curso de la vida de les demás. El día es cálido y a pesar de que las nubes cobijan al sol, éste no deja de iluminar; un ciclista pasa y disfruta del aire, que corta por su desplazamiento , que juguete con su pelo corto que enmarca su rostro. Luego, entra en escena la mamá que camina con su hijo. El niño distraído por las curiosidades que la naturaleza de la ciudad le ofrece; sí, él ve en el pequeño jardín de la banqueta, una selva inmensa en donde le gustaría investigar sobre aquella mariposa que revolotea entre las flores, las raíces que se incrusta en la tierra seca, tratando de sobrevivir en los días cálidos o aquellos insectos trepan los arbustos, siendo sus ramas las vías que los llevan a ese destino que es suyo y que ellos saben en secreto.
La calle que veo por mi ventana me ofrece por un lado, una cotidianidad de la que me siento celoso y por el otro lado, me ofrece particularidades como aquella pareja que camina – tendré que inventar su historia – sin rumbo pero entrelazando sus dedos, del uno para el otro.
Mi ventana enmarca mis deseos, a veces, mi ventana es como una comisura de mis labios, en donde me permite, como lo hago ahora, escribirme. sin embargo, estas transformaciones de la ventana y la boca me atrapan. La ventana me muestra eso que deseo: quisiera ser todavía como ese niño que ve la vida como una aventura, como un explorador ¿por qué ya no me siento así?¿a dónde se fueron mis ganas por seguir explorando el mundo? o ¿por qué ya no disfruto del rose del viento por mi cuerpo? o ¿cuándo fue que mi cuerpo paso a ser un mapa que guarda secretos y las caricias son como cuchilladas?. Y, la inversa, mis labios que enmarcan mi boca donde se articulan mis grandes sueños; como si fuera, exactamente, la cueva de Alí-Babá y los 40 Ladrones y qué pasará cuando esa palabra sea dicha que hará que mi cuerpo se abra como un cofre que guarda ¿qué guarda?. O aguardaré hasta que llegue ese día en que él me diga lo que yo no sé que guardo.
die_Exe_To










