Mi maravillosa, poderosa y fiel promesa dada por ti, mi amado Dios a mi vida...
Nunca me abandonarás, siempre me protegerás y cumplirás todos tus propósitos en mi vida, sin dejar ninguno de ellos afuera...
Gracias mi Padre soberano y misericordioso. Inmerecido e infinito es tu amor...
A ti sea toda la Honra y la Gloria...








