Mentiras piadosas...
“Ahora que vamos despacio, ahora que vamos despacio, vamos a contar mentiras tralará, vamos a contar mentiras tralará, vamos a contar mentiras...”
¿Qué dirías si te contase que Mozart no usaba casi nunca el Si bemol 3? Seguramente si te lo dijese yo, dudarías, pero, ¿y si lo dijese alguien que se hace llamar a sí mismo musicólogo?, ¿si apareciese en un documental que acredita esta afirmación con datos y pruebas que, según esa persona, son ciertos?
Esta vez seguramente te lo creerías. Algo así me ha pasado al ver este MOCKUMENTARY:
En él aparecen varios profesionales de la música afirmando que Mozart no usaba casi el Si b 3 y analizando supuestas teorías que dan explicación a este suceso.
La primera de las hipótesis dice que lo podría haber eliminado porque el piano que tocaba podía estar roto, aunque claro, existen más pianos en el mundo y no todos están rotos.
La segunda hipótesis dice que puede ser un rastro del autor, como una firma que quiso dejar en sus obras. Una firma por omisión de la nota Si b3. La ausencia se convertiría en presencia.
Desarrollando esta hipótesis y analizando la basta obra de Mozart, esta teoría adquiere un toque misterioso. ¿Y si Mozart fuese en realidad un grupo de personas que adquieren este nombre artístico para poder criticar el orden imperial austriaco? ¿Y si Mozart, que era masón, pertenecía a la logia de Viena y enviase mensajes ocultos en sus obras? El Si b 3 era una señal pública que escondía, para unos pocos, la llamada a una reunión secreta.
¿Por qué querría realmente Mozart eliminar esta nota de sus partituras casi por completo? Quizá, esta desaparición sea la clave del Efecto Mozart. Minutos después de escuchar su música, aumenta tu razonamiento numérico, espacial y lógico. Eso es el Efecto Mozart. A partir de esta otra hipótesis, apareció la técnica B-aus. B de Si bemol 3. Aus significa fuera. Es una técnica que se ha puesto de moda. Es más, músicos tan conocidos como Ozuna han comenzado a usar esta técnica.
Bueno... el tema se está yendo de las manos. Según lo iba escribiendo me iba pareciendo cada vez más inverosímil todo lo que te estaba contando. Sin embargo, todas estas hipótesis locas expuestas en un documental o lo que parece un documental normal, toman credibilidad. Eso es un MOCKUMENTARY, un falso documental.
Jaime Altozano, creador de esta pieza audiovisual explica al final de la misma por qué realizar un falso documental. Quería sentir lo que sienten los “eruditos” de un tema, lo que se siente al hablar sobre algo con pleno convencimiento y que la gente ni si quiera lo discuta ya que sienten que el “erudito”, al decirlo con toda seguridad y aportar datos que parecen reales, debe estar diciendo algo cierto.
Deseaba también separar forma de contenido. La forma del documental hace que todo lo que vemos en pantalla parezca cierto. Sin embargo podemos comprobar con esta pieza que esto no es así. Altozano, al final del video, deja claro qué cosas son mentira y qué cosas son ciertas en su documental. Esto aporta credibilidad a su persona.
Además, explica que para él era importante hacer una parodia de sí mismo y de todos sus vídeos (que son muy interesantes, por cierto) y ofrecernos este mockumentary como un regalo, una broma que podemos gastar a cualquiera.
De esta forma, Altozano nos deja con cara de idiotas. Pero tranquilo, no te sientas mal, yo también piqué. Quizá ahora ambos nos preguntemos dos veces sobre la veracidad de lo que vemos y oímos. Quizá simplemente sigamos dejándonos engatusar por historias que queremos que sean ciertas....
Por si queréis ver más cosas sobre teorías conspiradoras y sucesos extraños te recomiendo estos vídeos que me parecen curiosos, sobre todo las explicaciones que ofrecen a las teorías que plantean. Pero recordad... aún son sólo hipótesis y quizá jamás sepamos la verdad, quizá no necesitemos saber la verdad. Hay cosas que es mejor no saber y por eso existen las mentiras piadosas y las verdades a medias.
Discovery Channel - Sirenas
Discovery Max - Illuminati













