Hola queridas,
Y…¿qué tal? Ya estamos de vuelta a la vida real, después de dos findes muy muy duros y unas semanas en la que hemos estado intentando recomponernos poco a poco. Si es que estamos mayores ya jajajaja. ¡Qué va! Es que fueron muchas horas de festival, muy poca horas de dormir y sobretodo mucho, mucho, mucho calor, añadido a todo lo que hemos tenido durante las dos semanas siguientes, han supuesto este retraso. Nuestras más sinceras disculpas.
Pero vaya que en conjunto el fin de semana del Polifonik fue un fin de semana muy divertido y emocionante.
Divertido por todos lo conciertos, las risas y los bailes y emocionante por volver al festival que nos vio nacer en pleno segundo aniversario del blog (a veces parecemos un medio de comunicación serio y todo ¿eh? Jajajajajaja, es todo fachada, no preocuparse)
Pero a lo que vamos, ¡qué empiece el nuevo post, que venimos con ganas!
Y es que, como bien sabéis, acabamos de volver del Polifonik 2019, nuestro primer festival del verano y por tanto os traemos la segunda edición de #mamademayorquieroserbloguera
Bien, este festival empezó más pronto de lo previsto, porque aunque los conciertos daban su pistoletazo de salida el viernes a media tarde, todos teníamos muchas ganas de festival, así que la organización del festival decidió montar una fiesta de bienvenida el jueves en la cerveceria “El Cortés” de Barbastro. Y, nosotras, que no nos perdemos una, allí que fuimos. Fiestón el que se montó el jueves, junto con Eleven Dj y Oddysseyy Dj le dimos ritmo a un Cortés abarrotado de festivaleros y gente con ganas de jarana que no pararon de bailar (directores del festival incluidos) Enorme lo que se montó allí, aumentando las ganas de festival aun mas si cabía. Amigos, temazos, cervezas y un gran ambiente.
Con el subidón nos volvimos a Zaragoza. Sí, lo que oís, nos tuvimos que volver, que somos unas señoras serias y trabajadoras y el viernes tocaba ganarse el pan (¿veis porque os decimos que estamos cansadas?).
Pero dieron las 15:00 y sin esperar ni un minuto y prácticamente sin comer, nos subimos de nuevo a la capital de la comarca del Somontano.
En cuanto llegamos nos fuimos directas a la casa donde nos alojábamos, a escasos 20 minutos andando del recinto ferial. Vaya casoplón, oigan. Con piscina, barbacoa, jardín, futbolin ¡una maravilla!
Ritual habitual de chapa y pintura y rápido al festival, que llegábamos ya tarde.
El recinto ya lo conocíamos. Una amplia explanada en el exterior con el escenario Ambar y el pabellón con el escenario Huesca La mágica. Muchas barras, varios Food Trucks con riquísima comida y algún que otro puesto para comprar alguna chorradilla. Todo en orden y como lo dejamos hace 2 años.
Este año, y sin que sirva de precedente (o que sirva, vaya, que nos ha molado la idea), íbamos con pase de prensa, que más tarde se convertiría en pase de artista por circunstancias de la vida variadas de las que algún día os hablaremos. La cuestión, que teníamos acceso al VIP y encima ¡nos daban de beber! Pero, ¿qué tipo de brujería es esta? ¿Porque nadie nos había avisado de esta circunstancia para hacernos artistas (de la pista) antes? Oh my god! ¡qué maravilla chico! Asi si que se puede ir de festival.
La zona VIP era una pequeña zona detrás del escenario Ambar, con mesitas, sillas, sombra y una barra de lo más agradable. Nada más llegar nos ofrecieron un combinado con los nuevos RedBull Organics que estaba delicioso (no, no nos pagan por publicidad, pero oye, que si quieren pagarnos algo aquí estamos)
Tras esto, y tomarnos una cerveza (siempre fieles) nos fuimos a montar el equipo. Ya os hemos dicho que llegábamos justas, en nuestra linea habitual, y nos dio el tiempo justo a tomarnos eso, hacer pis y montar. Pinchabamos en la transición entre Camellos y Tu Otra Bonita del escenario Ambar.
Jo! Vaya sensación es pinchar en un festival. Nos lo pasamos como unas enanas. Posiblemente las que mejor se lo pasaron de todo el festival fuimos nosotras, para que engañarnos. Fue un subidón brutal poder estar pinchando en el festival de nuestros origenes. Se cerraba un circulo que empezó en 2017 y que esperemos que siga girando durante muchos años. Venga, se acabó la intensidad.
Foto by Canelita Estudio
Después de nuestra transición nos fuimos a cenar y beber. Ibamos empapadas de tanto bailar y necesitábamos reponer líquidos. Unas cervezas fresquitas y algo de proteínas para nuestros cansados músculos fueron suficientes para activarnos de nuevo. Buuuueno… vale…. También nos tomamos un Red-Bull…. Lo reconocemos.
La cuestión, que volvíamos a estar en plenas facultades y ahora tocaba seguir disfrutando, aunque esta vez como público.
El primer concierto de nuestra jornada (que no del festival) fue el de, a día de hoy y en nuestra humilde opinión (la cual no creemos que sea muy valida, pero es nuestra) la mejor voz de España en estos momentos: Zahara.
En directo sus canciones aun son incluso más especiales. ¡Qué voz! ¡Qué manera de cantar! ¡Qué sonido más preciso y dulce! ¡Qué lujo para los oídos poder escuchar a una cantante así en directo! Fue una maravilla. Zahara crea un universo paralelo en cada uno de sus conciertos que te hace flotar y te envuelve. Un pedazo de 10 para ella.
Tras semejante experiencia, y después de cantar a voz en grito “Hoy la bestia cena en casa” nos fuimos de nuevo a la zona del escenario Ambar.
Era la hora del cierre de dicho escenario a manos de Alex Curreya y Oddysseyy Djs. Estos dos djs aragoneses salieron con todo. Como se dice en mi casa “salieron a ganar” y ganaron, ¡y tanto que ganaron! Temazos de indie perfectamente mezclados, con un poco de electrónica, camisas de flores, bailes y muchas muchas ganas de hacernos disfrutar a todos, hicieron de la sesión una autentica fiesta. Con un Oddysseyy pletórico y un Curreya que no paraba de bailar con sus CDs conquistaron a todo el respetable.
Tras mucho saltar y bailar, nos volvimos de nuevo al escenario principal donde ya habían entrado en escena los murcianos Viva Suecia.
Y ¿qué deciros de Rafa Val y los suyos? Que nos flipan sus directos, ya os lo hemos dicho varias veces. Tienen una calidad brutal, con un sonido espectacular y una voz preciosa. Nos encantan cada uno de sus hits, incluido su último single que cantamos a voz en grito, como si nos fuera la vida en ello. Muy buen concierto, a su nivel, vaya.
Con ya un puntillo en el cuerpo volvimos a recargar cervezas a la zona VIP. Chico, chico, chico, que gustico da no tener que hacer fila. Gozada.
Risas, amigos, más risas, cervezas y de nuevo para dentro.
Turno de Los invaders. No sabíamos nada de este grupo. No los habíamos escuchado, ni si quiera sabíamos si eran un grupo o eran djs. Vamos, que para nosotras eran unos auténticos desconocidos. Y ahora se han convertido en el descubrimiento del año. Vaya marcha tienen estos tíos. ¡Qué manera de hacernos bailar!
Ya en la nube propia de los festivales y de nuevo con los estómagos y los vasos llenos de cerveza, nos dispusimos a bailar por última vez en la noche del viernes. Para cerrar el festival el primer día nos trajeron a Julio Rodenas Dj, el locutor de Radio 3 que ya estuvo el año pasado en el festival.
Lo cierto es que para esas horas ya todo nos iba bien. La sesión fue normalita, tirando de remixes de varios de nuestros djs favoritos (Elyella, Van bylen,…) y de temazos que nunca fallan. Una sesión bailable pero no como para echar cohetes.
Y antes de que cerrara, raro en nosotras pero así fue, nos marchamos de vuelta a casa, que las piernas ya no daban mas de sí.
Vuelta tranquila, sin mucho que contar y gran recibimiento de nuestra cama a la que ya echábamos de menos.
¡Buf! ¡Qué calor pasamos esa noche, por dios! Eso parecía el mismísimo infierno. ¡Qué manera de sudar! Menos mal que teníamos piscina en la casa y pudimos ir a darnos un mini baño antes de volver a la jarana.
Duchita, café, ropita fresca y para el Coso que tocaba bailar y cervecear en el escenario Turmeon.
Vaya fiestón se montó en el escenario del centro de Barbastro. Con unos Sidonie Djs con muchas ganas de bailar, que prácticamente no pincharon (a lo que mezclar se refiere) pero que dieron un espectáculo brutal y un público entregadísimo eso parecía un autentico festival en su mejor hora. Calor, mucho, pero cerveza fresquita también mucha. Nos lo pasamos de lujo, a pesar de que el sobrecalentamiento del equipo hizo que fallara en algún momento.
Mención especial también para la dj con el mejor pelazo que hayas visto nunca, Zoe, que nos hizo mover es esqueleto, como decían nuestras abuelas, a base de temazos y unas muy buenas mezclas.
Todavía con la música sonando y el público saltando, tuvimos que retirarnos a comer porque nos tocaba ir al recinto para abrir el escenario Ambar, previo paso por una heladería a comprarnos un granizado que nos sentó a gloria.
Madre mia, casi nos da algo pinchando… Es que lo del sol de este festival no fue ni medio normal… pilló plena ola de calor y estar pinchado a las 18.00 a pleno sol es un poco mortal… pero bueno, nosotras nos lo pasamos bien igualmente, aunque tuviésemos que ir directas a la ducha al terminar jajajajaja.
Una vez recompuestos nuestros cuerpitos maltrechos y bajada la temperatura corporal, a eso de las 21.00 horas, nos volvimos al recinto. Estaba sonando Nixon en el escenario Ambar. No pudimos verles mucho, pero lo poco que vimos estuvo bastante bien y con mucho público que coreaba sus temas. Nos quedará pendiente volver a verles.
Tras esto nos comimos una pizza que nos sentó a gloria y nos metimos un ratito al VIP a sentarnos y descansar que por una vez que somos VIPs había que aprovecharlo jajajajaja. Allí nos pusimos a hablar un grupo de amigos con los chicos de Carolina Durante, los cuales eran los siguientes en tocar en el escenario principal.
¡Vaya tios más majos! Hasta aceptaron entre risas algún comentario del estilo de “para tener un grupo no hay que saber cantar y sino mira al de Carolina” cuando Diego estaba delante. Así hay que ser, claro que sí. Que unos tíos con el éxito tan brutal como el que están teniendo sigan siendo gente normal con la que hablar de todo y reírse dice mucho de ellos.
Una vez terminadas nuestra cena y nuestras respectivas cervezas nos fuimos al escenario de dentro a ver a los Carolinos.
Joder, cómo nos gustan estos chicos. Todos sus temas son auténticos hitazos y la gente los corea como tal. No hay canción de Carolina Durante que no se cante a voz en grito en sus conciertos. La energía que desprenden en el escenario se contagia al publico el cual salta al ritmo de un Diego entregado a sus oyentes.
Qué manera de desgañitarnos y qué manera de bailar. ¡Muy bien!
Con el ánimo por las nubes y con ganas de mucho más una vez coreada a la archiconocida “Cayetano”, nos salimos a seguir disfrutando del festival al escenario Ambar.
Allí está de nuevo Alex Curreya, el dj barbastrense al que le tocaba cerrar el escenario hasta el año que viene. Brutal sesión, una vez más, de Alex, mezclando indie con electrónica y mucho ritmo, con una gran técnica y soltura a los platos. Tanto bailamos y tanto conectó con el público que hizo hasta 4 bises a cada cual mejor y más coreado por su público. Bravo
De nuevo para dentro. Nos tocaba el último concierto del festival y no podía ser de otra forma que con Cupido.
El único grupo “no indie” (por así decirlo) del cartel, cerraban los conciertos del Polifonik 2019.
El Pimp Flaco y los suyos dieron un autentico recital de trap. Con un Polifonik que, a pesar de la hora, seguía abarrotado y totalmente entregado a las letras y los ritmos más actuales los de Cupido se dieron un baño de masas. Son, sin duda, uno de los grupos revelación de este año junto a Carolina Durante, los cuales disfrutaron como unos más del concierto de los traperos.
Lo cierto es que nos encantaron a pesar de que no solemos navegar mucho por estos estilos musicales. Acierto de los organizadores traerlos.
Y para cerrar el festival por todo lo alto no podían venir otros Djs que no fueran los considerados, a día de hoy, los mejores djs de indie de España: los maravillosos We Are Not Djs. Con un recital de MashUps, unas mezclas perfectas y un porrón de temazos de indie, fueron el broche perfecto para cerrar un nuevo Polifonik.
Agotadas, más que otros años, que la edad ya pesa queridas, pero muy contentas, nos volvimos a nuestros aposentos. Al día siguiente tocaba conducir de vuelta y necesitábamos dormir alguna hora que otra.
En conclusión, el Polifonik es, fue y será nuestro festival favorito aragonés. Es nuestro niño mimado, porque gracias a él nacimos nosotras como blog. Polifonik es igual diversión, buen rollo, amigos, indie a raudales y mucha mucha música de calidad. No ha pasado ni una semana y ya estamos contando los días para que llegue el Polifonik 2020. Gracias a toda la organización del Polifonik por habernos tratado tan bien, por hacer un grandísimo cartel a base de música patria digno de un gran festival pero manteniendo la esencia de pequeño festival que siempre os ha caracterizado y os da el encanto que tenéis. Sois la hostia.
Bueno queridas, con retraso pero finalmente llegó.
Esperamos que paséis buena semana y buen verano en conjunto, aunque nos seguiremos viendo por aquí, no os penséis.
Todavía queda el Sonorama y el Mediterranea, al que os animamos a venir y así nos veis pinchar y gozar como unas enanas.
Y ya que nos ponemos, gracias a todos los que nos habéis venido a ver en formato Dj. Vamos a estar un par de mesecitos (a excepción del festival) sin pinchar porque no nos da la vida para más. Pero volveremos por Zaragoza pronto, prometido. Y con más fuerzas que nunca.
Os queremos
Gracias queridas.







