@supcrlove
“¿Noah?” el eco de su timbre se reprodujo tres veces más, Ruby no se intimidó y pasó al obscuro garaje. Su corazón latía impacientemente, llevaba semanas sin poder vislumbrar a la muchacha y había pasado ese tiempo elaborando un bonito conjunto para cuando volviesen a reunirse... aparte de quedarse castigada en las clases particulares de matemáticas, ugh. Puede que la de cabellos azabache detestara ser un conejillo de indias de sus últimas creaciones en el módulo ¡pero se veía tan hermosa cuando se los ponía, que ni la rubia se controlaba y acababa echada sobre ésta! “¿Estás por aquí?” cuestionó con su habitual sonrisa perenne, casi como se estuvieran jugando al escondite.










