Agosto 24, 2024
Durante su 24ª edición, el DocBuenosAires reconoció a Gustavo Fontán con un premio a la trayectoria. Transcribo acá las palabras del cineasta argentino al recibir el reconocimiento, el sábado 24 de agosto de 2024, en la Sala Lugones de la ciudad de Buenos Aires.
Original leído por Fontán al recibir el premio
En un bar de Rosario, el 16 de marzo de 1996, el poeta Aldo Oliva dio una charla sobre dos poemas de Baudelaire, “Recogimiento” y “La belleza”. Oliva, además de un inmenso poeta, era un gran orador. Sus charlas, dadas en bares fundamentalmente, eran escuchadas ávidamente por muchos poetas o deseantes de serlo. La transcripción de una grabación casera nos permite conocer un fragmento de esa charla: “Es decir que lo que falta son los otros poemas que hablen de un arte poética, pero también faltan los otros poemas, aunque no hablen del arte poética; faltan los poemas de Rimbaud y de Verlaine. A esa falta Baudelaire le abre la puerta. Y también faltan los poemas de ustedes. Y faltan los poemas sucesivos. ¿Y esto se termina o no se termina? Con respecto a si ese movimiento se podrá detener, depende de que seamos débiles o complacientes o saboteadores”.
Muchas veces les leí este pasaje a mis alumnxs, cuando pensamos el cine por hacer. Leo la cita y vuelvo a leerla cambiando la palabra poemas por películas. También quiero decirlo: no sólo se los leo a mis alumnxs, sino también a mí mismo, en soledad, en algunos de esos momentos en los que sentimos que no vale la pena. Esto ha ocurrido a menudo en este tiempo en el que asistimos a la devastación que ha desplegado el gobierno de Milei sobre el cine. Su política tomó como blanco lo que construimos a lo largo de muchos años, y que es valorado mundialmente: una filmografía plural, desobediente al mercado. Estas políticas tienen, a mi entender, dos objetivos: someter la producción a los intereses del poder concentrado, por un lado, y atontar nuestra sensibilidad para simplificar el desguace, por otro. Por eso quiero valorar con ustedes, y sé que compartimos esta consideración, un espacio como el Doc Buenos Aires, que viene a decirnos, cada año, que el cine no puede pensarse sino como un conjunto de miradas diversas, de narrativas y poéticas diversas, que no hay dogmas, que el lenguaje sólo puede estar atento a las necesidades de una visión, y que sólo así los relatos preservan algo de lo humano. Por todo esto, recibir este premio me honra, y se lo agradezco con el corazón a Carmen Guarini y a Roger Koza, que llevan adelante con valentía el Doc Buenos Aires.
Quiero agradecer muy especialmente a todxs mis compañerxs de trabajo. El cine es un acto colectivo y el compromiso amoroso, el rigor expresivo y el regalo de la sensibilidad que han aportado a las películas que hicimos ha sido siempre, para mí, sostén y motivo de profundo agradecimiento.
Por último, quiero volver a la pregunta de Oliva: ¿Y esto se termina o no se termina? Quiero contar algo que sentí en los últimos días, cuando fui corroborando que muchxs estamos comenzando proyectos con la convicción de lo colectivo: el impacto del horror está pasando, ya empezó la resistencia e iremos por la reconstrucción. Porque muchxs, vamos a decirlo, no seremos ni débiles, ni cómplices, ni saboteadores.
Muchas gracias.
Gustavo Fontán
24 de agosto de 2024












