Han pasado ya dos años desde que tomé la decisión de dejar crecer mi pelo para poder donarlo a una asociación que hace pelucas para niños enfermos. Piden que el cabello sea natural, sin tintes ni tratamientos, sin canas y que la coleta sea de 20 centímetros como mínimo. En 2015 llevaba una melena corta con mechas así que tuve que ir recortando la parte teñida hasta dejar la melena al natural. Una vez llegado hasta aquí y al ver en la web que de momento no necesitan más donaciones, me he propuesto dejarlo crecer todavía más, que llegue hasta la cintura. El día que lo corte será genial por dos razones: porque me gusta la comodidad del pelo corto y porque sabré que harán una peluca bien larga para alguna niña. Mientras tanto, paciencia.









