Tu mano en la mía, tan tibia, tan suave, tan grande... siempre fui niña en mi alma contigo. Anhelaba el calor de tu piel envolviéndome y el latido sereno de tu corazón como melodía para hacerme dormir.
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Tu mano en la mía, tan tibia, tan suave, tan grande... siempre fui niña en mi alma contigo. Anhelaba el calor de tu piel envolviéndome y el latido sereno de tu corazón como melodía para hacerme dormir.
La percibía frágil y sensible...
lejana, quizás, sin embargo,
no dejaba de pensarla.
En cada respiro podía imaginar
su aroma delicado, como
el dulzor de una noche
estrellada mientras una
leve brisa traía el perfume
de su cuerpo que lo envolvía
hasta extasiarlo de ella.
Ella... ya no podía dejar de
imaginarla entre sus brazos,
acariciando cada rincón
de su vida, cada latido de
su alma deshaciéndose
en su pecho mientras
su piel lozana le rozaba
la razón perdida en su vientre.
¿Podría decirle cuánto la
anhelaba, cuánto necesitaba
sentirla dentro de ella?
¿Podría decirle que la había
amado una y otra vez hasta
volverla parte de su alma?
Maru
Besarte, mi sueño; soñarte, mi dulce amor, saber que eres tú quien arrulla mis momentos de calma, que eres tú quien canta con la voz de su corazón para mí. Anhelarte entre los susurros de mi alma y traerte a mi boca para volver a sentir en mis labios tu dulzor.
Maru
Te encontré entre el tiempo y el olvido, justo cuando casi cerraba los ojos para escuchar la música que me hacía volar... Te vi, dulce fulgor de ensueño, y te sonreí con toda la intención de regalarte un latido de mi corazón porque venías caminando como yo, como si nada existiera, como si quisiéramos bebernos la vida a través de los poros y respirar sueños que va llevando el viento. Ahora tienes un latido de mi corazón entre tus ojos y tu sonrisa, un latido que te besa suavemente los labios cuando me recuerdas.
Maru
A veces dejo besos en los espacios entre las palabras... ¿los has visto? Sonríen cuando los atrapas en tus ojos.
Maru
La dulzura de las estrellas se derrama entre los susurros del bosque y parece que encienden el corazón con melodías al contacto con la tierra.
Maru
En sus brazos está mi calma, en su pecho duermen mis sueños.
Maru
Tú eres parte de la música que se enreda entre mis cabellos, del viento que bate mis alas, de la lluvia que me baña, del cielo que me contiene, de las flores que me dedican sus sonrisas.
Tú eres parte de mí.
Maru