La piel tiene memoria…
y la mía reconoce tu piel
incluso antes de sentirlo.
Como si el alma
hubiera aprendido tu lenguaje
mucho antes que las manos.
Porque hay cuerpos
que no necesitan tocarse
para quedarse grabadas
y hay caricias invisibles
capaces de recorrer el pensamiento
hasta encender la madrugada.
Y entonces sucede…
tu ausencia se vuelve cercanía
mi respiración te imagina
y la piel, terca y sincera
vuelve a buscarte
aunque solo existas
entre poesía y deseo. ☕️
















