Me encanta observar a las mujeres fumando. Mientras fuma, una mujer nunca está sola; está a solas. Es sensual, mundana. Los hombres no saben fumar. Para los hombres, fumar es un asunto utilitario, como puede serlo ir al baño o coger un autobús. Siempre es secundario a otra actividad, nunca una acción en sí misma.









