LOS FOTÓGRAFOS TAMBIÉN TIENEN SENTIMIENTOS
Al menos eso cuentan por ahí
Por Eduardo Robles
@eddieonly
Quienes no lo son, piensan que ser fotógrafos es fácil; los que nos dedicamos a estar detrás de una cámara, lo contrario.
O sea sí, cualquier persona puede tener una cámara y apretar un botón, aprender qué es el ISO y escoger la apertura de diafragma que más le convenga, pero no cualquiera se arriesga a convertirse en profesional.
No quiero hablar de la técnica ni de aquellos que compraron una réflex y ahora cobran fotos mal hechas, sino de los apasionados; sí, porque son ellos los que más disfrutan, y claro, los que más sufren.
Yo trabajo principalmente con músicos y deportistas, pero ya que a los deportistas les vendo fotografías y las de los músicos sólo las publico en este blog, nos centraremos en estos últimos. No quiero echar de cabeza a nadie, pero este es un intento por ser reconocido por aquellos que descargan mis fotografías. Si tú te dedicas a lo mismo que yo, seguro te sentirás identificado.
Cuando llego a un concierto, me convierto en el tercer ojo de los protagonistas -los músicos-, y de los que reciben -el público-. Yo no llego a apretar botones de una cámara, sino a contar la historia de lo que pasa en ese momento. Mis fotografías deben reflejar lo que la gente vio, y lo que la banda vivió. Desafortunadamente, es común ser visto simplemente como aquel que llevó su cámara.
Las fotos de conciertos las publico en este blog y, por supuesto, no cobramos nada a quienes nos piden que cubramos sus shows, pues la intención es darles difusión. Tal vez ese sea el problema: cuando algo es gratis, no lo valoran.
Al gasto de mi gasolina, súmale el desgaste de mi equipo, el mío, el de mi coche y claro, mis conocimientos y tiempo también cuentan. Subo las fotografías, la gente las descarga, las suben a sus redes sociales, las convierten en su foto de perfil, las suben a Instagram con filtros que no me gustan, las cortan, y no son para poner mi nombre ni el del blog de donde las sacaron.
Sí, ya gasté, el blog ya gastó, y nadie es reconocido. Los fans y amigos de los músicos comentan que la foto les encanta, y quien la convirtió en su foto de perfil sólo da las gracias: no me menciona a mí ni a We are the Problem. Uno de sus amigos le puso un efecto, un filtro, una textura, y a él le dan el reconocimiento.
Como lo dije arriba, ya gasté en muchas cosas, y ya usé mi tiempo para contar la historia de los músicos, los cuales no son agradecidos. Incluso una vez le pedí a una banda que diera el crédito correspondiente en una foto que publicaron, y lo único que hicieron fue darle like al comentario.
Si llegaste hasta aquí, tal vez es porque te dedicas a lo mismo que yo, o tal vez es porque ya te he tomado fotos.
Si eres del segundo grupo, quiero preguntarte algo:
¿Qué harías si yo tomara una de tus canciones y le pusiera efectos en Garage Band? ¿Qué harías si la cortara a mi gusto? ¿Qué harías si la publicara en mis redes sin tu nombre o el de tu banda, y cuando alguien me diga que le encantó la canción, yo sólo me limitara a dar las gracias? ¿Qué harías si además de todo, me doy el lujo de nombrar tus canciones como a mí se me ocurra?
Creo, amigo músico, que mi trabajo es tan valioso como el tuyo, así que te pido que la próxima vez que tomes una de mis fotografías o la de alguno de mis colegas, cuando menos des el crédito correspondiente. ¿Te gusta que traten tu música con respeto? Trata a quienes han trabajado para ti de la misma manera.
Si los fotógrafos publicamos fotos a color, es porque así las queremos; si las publicamos con filtros es porque así nos gustaron; si las publicamos en rectángulos o cuadros, es por que así buscamos que fueran. Nunca las publicamos pensando: “Ojalá las bajen, les cambien los colores, las corten y echen a perder mi trabajo."
Piénsalo unos segundos. Tal vez la próxima vez recuerdes esto, y no hagas enojar a tu fotógrafo.











