Andrómeda
No tuve tiempo de conocerte en tus inicios, ni ahora que te observo sé bien quién eres, aunque debo decir que tu indómita actitud me hace creer que fueron tiempos difíciles aquellos que te enseñaron a ser como eres; a decir lo que piensas, a saltarte las reglas y retar a todo aquel que diga ser tu antagonista.
Unas cuantas horas te observé como se observa a una persona indomable, quizá queriendo ser como tú o quizá deseando jamás haberte conocido, pues los caminos que sin temores has recorrido te hacen percatar mi mirada y darte cuenta que a lo lejos mis ojos se pierden en ti y me miras de arriba hacia abajo con desprecio con un insulto entre los dientes y de repente... Vaya, una sonrisa.
A veces me siento como tú y a veces creo que tu lenguaje pasea por otra galaxia. Yo estoy aquí y tú estás en ... No sé, Andrómeda.
¿Qué te hace ser tan cariñosa? yo no lo sé. ¿Qué te hace sentir conexión con una persona? no tengo idea, pero todos te observan y de cada mal comentario sacan tres o cuatro elogios diciendo "buah, pero que bonito es su cabello"
Yo digo que heredaste una bonita sonrisa y ojos y creo que un tatuaje y una moto te combinan bastante bien y aunque yo insisto en que hay algo más, lo que se ve a simple vista es suficiente para que todo mundo quiera estar en donde estás tú. No me refiero a tener tu vida sino a estar lo suficientemente cerca para tener tu atención.
Yo estoy bien desde mi lugar: más lejos que cerca. Aquí, un insulto tuyo no me hace daño y una sonrisa me cae de maravilla. Eres como dicen: una corriente de sol en el día más frío de enero.
Así que un día, antes que muera deseo bailar contigo, así que antes que tú desaparezcas espero poder conocerte un poco más que los demás, espero oír esa historia que nadie conoce todavía[...]
















