No sé en donde escondes tu rostro de mí a estas horas
Pero el sueño que tuve ayer me hizo ver de nuevo cada detalle
Yo sé que el tiempo aún es muy corto para arriesgarse
Pero también es un tiempo tan corto para alejarse.
Estos días los he visto enredados, locos y solitarios, he pasado llorando por dentro y por fuera y he peleado y tirado insultos por doquier. Vivo confinado en una angustia que no sé de dónde nace, ni de dónde viene pero tu voz me tranquiliza y cuanto más hablas más profundo y tranquilo puedo descansar. No sé qué me hice, no sé qué te hiciste, pero que dicha cuando coincidimos cuando decidimos aparecer.
No estamos bien, hay que aceptarlo, pero yo no creo en una espera desde la lejanía. Yo no creo en irnos, mejorar y regresar para dar lo mejor. Si no te conozco ahora, siendo alguien que hace daño, ¿Qué me hace merecer a una mujer que sabe querer?
Tus pasos son dolorosos, tu mirada está cansada y de camino a tu casa vas entre soñando y anhelando, anhelando otra vida, quizá algo un poco más tranquilo o quizá el típico deseo de volver al pasado. No sé, yo no pensaría mal, creo que hasta entendería. Sacrificar lo actual por vivir de nuevo años atrás.
La gente te admira y te dice que el corazón que tienes es tan blando como igual es de duro tu carácter y te dan ganas llorar y a veces lo crees y a veces no lo crees. ¿De qué sirven tantas palabras si igualmente te llegas a sentir tan sola? Espero equivocarme y espero que pensar que eres distinta sea un error. Espero un día verte y verte tan acompañada que escribirte estas letras me hagan arrepentirme y querer salir huyendo de tu vida y desear nunca haberte conocido. Pero no creo, mi intuición no me engaña, mis ojos no me traicionan y en tu mirada de cientos de metros se ve que eres distinta e incomprendida.
Yo digo que eres mía, pero también creo que aún eres del viento, porque fue en medio de esa invisibilidad donde te encontré. Mi amor y yo somos de la luna, porque fue en esos días tan fríos donde te conquisté y fue en luna llena cuando nos quitamos la ropa y fue en luna llena cuando te besé por primera vez.
¿Lo recuerdas? ¿Recuerdas todas esas primeras palabras que me dijiste y toda esa magia que yo te regalé? Después de tanto tiempo volviste a sonreír y de camino a tu casa ya nada era tan triste. Yo sentí que por un momento logré quitar una venda tan pesada de tus ojos, esos ojos que solo veían hasta donde los demás querían que vieran.
Espero que sepas esperarme, porque mi encierro es aproposito, mi cuerpo está acostumbrado a las emociones fuertes y por eso hago y atraigo tanto daño y mientras yo me entreno, me adapto y lleno cada vacío en mí, espero que tú encuentres tu propio camino y lo camines sin ninguna instrucción. Espero que aunque alguien te juzgue, tú ya no sientas nada, espero que cuando alguien te mire tú ya no te des cuenta. Yo quiero tu libertad más que nadie, yo quiero que sientas esa sensación de que todo es tuyo y no que alguien te lo regaló. En un futuro, quiero encontrarte con las decisiones ya tomadas y aunque no sean tan correctas, quiero que sean tus propias decisiones, sin influencia de nadie,
Deseo mío y amada mía: tú eres el amor de todas mis generaciones y las estrellas en el cielo son todos los hijos que hemos tenido y por tener y así como de una constelación extraje un poco de vida para colocarlo en tu sonrisa, hoy quiero que sepas, desde mi irreconocible oscuridad, que te quiero rebelde y te quiero ilimitada, te quiero fuerte y te quiero todo lo contrario a ser invisible para que te pueda ver, para que te pueda encontrar y que ahora tú recojas un poco de vida del infinito y lo pongas en mí.
Psdt; Me haces tanta falta y confieso que me siento deprimido y débil, pero como un ser fuerte destinado a jamás morir, me toca salir y le estando afuera lo primero que haré es buscarte.
Porque tú eres y yo quiero que seas tú aunque a ti te den ganas de decirme que ya no y no lo dices porque en el fondo sabes que si soy yo. Algo así.