Te ha pasado que estas en un concierto y sientes la energía de todas esas personas eufóricas por cantar y bailar, y tus amigos empiezan a cantar y algunos a llorar, entonces tu sientes esa necesidad de copiar (sin querer) esos aspectos y comienzas a cantar ya que sentiste como una ola constante. Si eso te ha pasado déjame decirte que ya conoces “El efecto camaleón” o el contagio emocional, es decir, la tendencia a sentir e interiorizar emociones similares a las que observamos, y de la misma manera, condicionar las de otros. Es un proceso en el que la persona es influida y a la vez ejerce influencia sobre las emociones y comportamientos de otras personas o grupos.
Como su nombre lo dice, un camaleón es un animal que se distingue por su habilidad de cambiar de color según las circunstancias y es lo mismo para este efecto, nos adoptamos a las posturas, ideas, pensar, sentimientos, emociones, lenguaje, expresiones corporales, etc. Y si aún no te queda claro, este efecto es como si fuéramos espejos de otras personas.