La naturaleza de nuestra cueca se remonta a las viejas tradiciones culturales del Medio Oriente, y es la cueca centrina el canto gritado por hombres, recordando los sagrados ritos en las sinagogas del Yemen y en la antigua Babilonia. La cueca en sí es Centrina, por cuanto aventureros andaluces impregnados con la cultura árabe durante la invasión a España, se establecieron en las zonas del Aconcagua, Valparaíso y Santiago. Su estilo melismático de canto "escomo el grito que culebrea las ondas formadas por el viento en los caldeados arenales del Sahara". De allí que el canto liso y de tono bajo no corresponda a la verdadera esencia del canto con melisma, y representa al proceso de deformación de la cueca, cuando ésta fue difundida por Chile entero. El llevar el compás con las manos, el grito melismático, el arpa grande, el pandero, el apoyar la mano en un costado de la cara al cantar, lo trajeron a Chile los andaluces, pero todo ello corresponde ala herencia mora, puesto que se encuentra hasta en las viejas pinturas egipcias. Y como el cantar del beduino que habita en el desierto, andaba en boca del pueblo andaluz la copla, la seguidilla; por ende, el canto de la cueca brilla con el oro y la pompa oriental de la antigua Arabia. La filosofía del canto popular pertenece al Pueblo, mestizo e indígena, cuya herencia la recibieron de los andaluces en aquellos 300 años oscuros de brutal coloniaje. América se descubrió con naves y tripulantes andaluces. España realizó la conquista y el mestizaje a través de Andalucía. De allí que todo nuestro folklore tanto infantil como adulto, se hallen influenciados por el costumbrismo Sevillano, donde además se encontraba la famosa casa de contratación que se denominaba "la Puerta de Las Indias". Así como España nos legó sus cantos y bailes, y el ejercito de los Andes aportó el patrimonio cuyano, nuestra danza nacional fue exportada por los soldados de la escuadra libertadora al bloque Limeño, con el nombre de "chilena" Allí fue considerada "indecente", y le pusieron "la moza mala", donde maquillada y siutizada recorrió los salones de América con el sintético nombre de "zamacueca" Nuestra cueca deformada y siutizada se cantaba en tonos bajos La palabra vigente de Chilena o cueca "Centrina", la fuerza salvaje con que se grita el canto, le han puesto el cuño que señala su lugar de origen. "Es tradición vernácula, tipismo nacional, tricolor del suelo patrio". En el Perú, su nombre de Chilena fue cambiado por el de Marinera, en honor de la marina peruana que peleaba en la guerra del Pacífico.















