Frase de una canción de la banda El Kuelgue
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Frase de una canción de la banda El Kuelgue
Y no vas a perderme, no voy a perderte Creo eso, creo que te pierdo entre esas nubes hoy Y te perforo la persiana con el sol, y te despierto con una piedrita en la ventana, y te pido perdón por tanto lío si te hice
me cuesta todo 5 lucas,
no ves?
es el único lugar al que quiero volver, y si querés vení conmigo que te hago un lugarcito y nacemos de nuevo, como gemelos
La panza de mi vieja es el único lugar al que quiero volver.
MANIFIESTO: POR QUÉ CREO QUE “PARQUE ACUÁTICO” DE EL KUELGUE ES UNA OBRA MAESTRA
“Y siguen moviéndose la ola, el canto y el cuento, y la muerte!” P.N
“Parque Acuático” es una canción de El Kuelgue que sale en 2018 en el medio de un período conflictivo a nivel político (y dentro de político incluyo económico, social y cultural) en Argentina. La canción constituye una fuerte crítica a país liderado por Macri, con una economía en crisis, donde “todo cuesta cinco lucas”, crecen los acuerdos y gestiones de corte neoliberal y con ellos un incremento galopante de los índices de pobreza. La plata no da, y por eso, por ejemplo, Julián canta que alguien “propone un asadito y nos da de comer patys”: todos y todas sabemos que no es lo mismo comerse un asado de pulpa que unas Paty, esa mezcla entre caballo y pezuña de vaca.
La canción es una obra maestra en todos sus aspectos, y para defender mi teoría me voy a remitir a las categorías de López Cano (2009) mediante las cuales distingue las diferentes partes de una canción: identifica el “texto verbal” – lo que coloquialmente conocemos como letra - y el “texto musical” -lo que coloquialmente conocemos como “melodía” -.
El texto musical de Parque Acuático, es atrapante, hipnótico y totalmente confortable. Las estrofas son casi mántricas, como un oleaje: como la vuelta al vientre materno. La invitación que realiza Julián – “la panza de mi vieja es el único lugar al que quiero volver. Y si querés, vení conmigo” - se concreta en la propia melodía, que ofrece el confort de siempre volver a la tónica, al vientre materno. De esta forma, si hay una imagen que represente a la canción es la ciclicidad. Se empieza un ciclo que cierra y vuelve a comenzar, como la ola que crece, rompe y vuelve a nacer. Esta imagen de ciclicidad del texto musical también se refleja en el texto verbal de la canción: “Te das cuenta volvimos a vivir en los '90”, al vientre materno, a la repetición de la hora: siempre son las 22:22. El movicom que suena en el bolsillo es clave: la empresa de telefonía móvil no existe más y sin embargo tiene su celular en el bolsillo. Es un guiño a la permanencia del pasado en el presente, y por lo tanto, de nuevo, al ciclo. Todo se repite.
La repetición es como una condena inexorable que desobedece a la voluntad individual. Si bien el protagonista solo quiere volver al vientre materno -y a ningún otro lugar- toda la canción -texto verbal y musical- se desarrolla en una constante apertura y clausura de ciclos, que vuelven al pasado y se vuelven a repetir.
Esta dualidad entre el no querer volver pero aún así habitar la repetición, constituye casi una mezcla de placer y de dolor. Siempre se vuelve al mismo lugar, sí, pero ese lugar puede ser tanto tortuoso -los noventa: neoliberalismo, crisis- cómo placentero: el vientre materno, el parque acuático (como una vuelta a la infancia). No olvidemos la simbología del agua, que en la naturaleza también se presenta este doble carácter: el agua mata y da vida al mismo tiempo. A través del agua vivimos y nacemos. Simboliza la fecundidad, el placer femenino y simboliza la muerte, ya que se guarda el derecho de desaparecernos cuando le plazca, de sacarnos la vida. Como dice Rodrigo García: “asistimos al reclamo del mar, que tiene todo el derecho de tragarnos” (2007: 13)
Todo lo dicho hasta ahora nos hace creer que nos encontramos frente a una rueda de la que no podemos escapar, frente a un eterno retorno. Sin embargo, me parece fundamental hacer énfasis en una frase clave, que abre una ventana, una disonancia: "Viento de frente, pluscuamperfecte". Importantísimo: se abre una INTERROGANTE, resultado de la imposibilidad de predicción por parte del escucha, que se esperaba un simple “pluscuamperfecto”. La creación de una nueva palabra es como un bálsamo, porque constituye la promesa de que algo nuevo es posible. Se abre, de esta forma, la puerta al presente -la huida del ciclo- de los sentidos. Esto implica un quiebre en la cadena significante/significado, y por lo tanto, la apertura a la posibilidad y al carácter performátivo de la música. Es la huida de la repetición, una demostración de la belleza de la rítmica que se prioriza frente a la interpretación literal de la obra.
El Kuelgue tiene esa maravillosa capacidad de realizar una crítica feroz con sus letras y a su vez ofrecer, a través de una armoniosa y compleja melodía un efecto de placidez y goce inmediato. Y podría seguir hablando de lo increíble que es la banda, de que tiene un tema que dice “toma Barney, mira de quien te burlaste”, de Miriam el niño vidente, de los chorizos y de sus letras desorbitadas, pero hay cosas que quedan mejor sin palabras agregadas.
Pueden escuchar el tema acá: https://youtu.be/Ffkl2rOQEMg
@textosdecanciones
¿Te acordás de aquél: “sacale un churro a tu hermano”?