“Ayúdame a entender lo que sucedió.
“El corazón es engañoso y perverso, más que todas las cosas. ¿Quién puede decir que lo conoce? Lo conozco yo, el Señor, que escudriño la mente y pongo a prueba el corazón; que pago a cada uno según su conducta y según el resultado de sus obras.”
Lo entiendo, pero ¿Por qué con ella? ¿Por qué es esa su prueba de fe?
“Esto es una bendición. No hay que dañarlo, así voy a actuar en favor de mis siervos: no los destruiré a todos.”
Pero esa bendición afecta a varias personas no sólo a ellos, también afecta a los familiares y los que los rodean; hasta a mi me afecta.
“por tu misericordia, púes tu has tomado en cuenta mi aflicción”
“Y es que tú te olvidaste del Dios de tu salvación; no te acordaste de la roca de tu refugio.”
¿Es por eso entonces que ellos pasan esta prueba y se podría decir que hacen que los demás también pasen por esto?
“¡Apresúrense, y dejen oír su llanto por nosotros! ¡Que se bañen en lágrimas nuestros ojos! ¡Que se ahoguen en llanto nuestros párpados!”
¿Nosotros? ¿Por qué nosotros?
“para que todos juntos y a una sola voz glorifiquen al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”
¿Y lo estamos haciendo? ¿Estamos cumpliendo tu voluntad?
“No solo han llenado de maldad la tierra, sino que además quieren provocar mi enojo.”
“Ahora me alegro de lo que sufro por ustedes, y completo en mi cuerpo lo que falta de los sufrimientos de Cristo por la iglesia, que es su cuerpo; de la cual llegué a ser ministro, según el plan que Dios me encomendó para el bien de ustedes, de anunciar cabalmente la palabra de Dios”
¿Qué hago para mejorar eso?
“ porque me he enterado del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos; y pido que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en ustedes por Cristo Jesús. Hermano, tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti han sido reconfortados los corazones de los santos. Por eso, y aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene, más bien te ruego por amor.”
Haré lo que me pidas, Señor.