Al final el corazón si se equivocó, la luna prefirió a una estrella sin brillo, el sol se ocultó y no le dijo cual era la puerta que lo llevaba a la luna, la suerte no estaba de su lado y sigue siendo un tipo solitario, sus polos opuestos dejaron de atraerse, del 1 al 10 no se quieren un 20, al final no tuvo su amor, no era su niño de un millón de flores, no era su opuesto total ni su otra mitad, no era quien le dejaba con un pincel mensajes en la pared, no era el causante de que toda la semana fuera un viaje emocional. Al final confirmaron que ese amor no va a corresponder a ese corazón que empezó a enloquecer...