Te mintieron
Te mintieron cuando te dijeron que era ser linda, y qué no.
Aunque te cueste entenderlo, te mintieron.
Te mintieron cuando ser flaca y alta era la mejor virtud
Aunque cueste entenderlo, la mejor virtud es ser nosotras mismas y tener esencia propia, sin importar el fisico
Te mintieron cuando fuiste a comprar ropa, y te encontraste con que nada te queda a la perfección: “¡De tu talle no tenemos!”
Aunque cueste entenderlo, ellos solo diseñan atuendos para un tipo de cuerpo.
Te mintieron cuando te dijeron que para alcanzar la felicidad, deberías tener “unos kilitos de menos”, “pasarte un poco de crema en las estrías”, “tener los labios más gruesos”, “engordar un poquito más”, “tener más tetas”
Aunque cueste creerlo, hasta las mujeres más “perfectas” (que de hecho, no hay ninguna) también tienen inseguridades.
Todas somos victimas de un sistema que decide qué es lo correcto y qué no. Qué deberíamos ser, como vestir, como actuar. Un sistema que lucra y monetiza a su imposición, y juzga a los otros sectores, pensamientos y conceptos.
No dejemos que este sistema tome más poder sobre nosotras y nuestra propia autoestima. No le demos valor a sus mentiras pero tampoco excluyamos a las únicas mujeres que él acepta (no es culpa suya, la lucha es de todas).
Y él se destruirá solo.













