Reseña: Sacándole jugo a la economía naranja
Reseña sacada del artículo del periodista Javier González Penagos para El Tiempo.
Colombia por muchos años tuvo como base económica el petróleo y el café. Cuando el precio del crudo baja o nos azota Fenómenos como el Niño, la crisis es inminente. Sin embargo, poco a poco, se ha forjado una nueva alternativa: La Economía Naranja.
Comprendida por por el segmento de las ideas y el conocimiento (propiedad intelectual), como por ejemplo los video juegos, libros, música, publicidad, diseño, festivales culturales, cine, etc, aporta a la economía colombiana ingresos por más de US$600 millones cada año que representan entre el 3,3 y el 3,5% del PIB de cada año. Genera más de 800 mil empleos directos e indirectos y en el tema de exportaciones alcanza unos $600 millones al año.
“Colombia es pionero a nivel mundial, y gracias al trabajo serio y sostenido por parte del Ministerio de Cultura y el DANE, hoy el país que tiene la Cuenta Satélite de Cultura (en donde se registra la contabilidad focalizada de la economía naranja) más antigua. Esto es un paso muy importante para la visibilización de la economía naranja y el aprovechamiento de sus oportunidades (…) la economía naranja le ofrece a Colombia la oportunidad infinita de convertir su riqueza cultural en la base de su riqueza material. Esto significa reemplazar la dependencia actual en la volatilidad de los precios de las materias primas y las manufacturas de bajo valor agregado, por la inagotable e irreemplazable versatilidad de las denominadas ‘mentefacturas’ ”, asegura Felipe Buitrago Restrepo, consultor de la División de Asuntos Culturales, Solidaridad y Creatividad en el BID.
A nivel mundial, el BID calcula que si se unieran todos los ingresos generados por la economía naranja, éstos podrían configurar la cuarta economía a nivel global, sería el noveno mayor exportador de bienes y servicios con US$646.000 y la cuarta fuerza laboral del mundo, con más de 144 millones de trabajadores (casi lo mismo que el empleo total que genera Estados Unidos).
Para concluir, Buitrago afirma que “El gran desafió que tiene Colombia está en superar, por un lado, un déficit comercial en materia de creatividad, que es lo que nosotros importamos versus lo que el mundo compra de nuestros bienes y servicios creativos. Y también la balanza de pagos creativo, que es lo que nosotros le pagamos al mundo por licencias y regalías y lo que el mundo le paga a Colombia por ellas. Hoy tenemos un déficit muy cercano a los US$2.000 millones”, indica.












