Eres mi sostén en todo momento, aquel que da equilibrio a mi vida y me muestra los caminos seguros. Eres el cómplice fiel que me aconseja cuando estoy a punto de equivocar el rumbo.
¡No me sueltes por favor! Recuerda que así como tu sabes ser mi guía y aquel que con su mano me equilibra, así también yo seré la mujer que en cualquier tiempo y circunstancia te sostenga cuando todo amenace con volverse en tu contra; seré compañera devota en los malos momentos.
Leregi Renga














