TV: Justin Suarez
Emitida entre 2006 y 2010, la serie estadounidense “Ugly Betty” adaptó la ya mítica telenovela colombiana “Betty, la fea” y la convirtió en un éxito por derecho propio. La historia es sencilla: Betty Suarez (la maravillosa America Ferrera) no es muy agraciada físicamente, pero lo que le falta de belleza le sobra en iniciativa, creatividad, arrojo e inteligencia. Suficiente como para adquirir un trabajo asistencial al lado de Daniel Meade (Eric Mabius), heredero de un emporio editorial y director de la revista “Mode”. Podría parecer une versión televisiva de la película “El diablo viste a la moda” (”The Devil Wears Prada”, 2006) de no ser porque la relación entre ambos es de una gran complicidad, a pesar de que la buena de Betty no sea muy ducha en cuestiones de estilo.
Proveniente de una familia latina afincada en Nueva York, Betty vive con su padre Ignacio (Tony Plana), su hermana Hilda (Ana Ortiz) y el hijo único de ésta, que es el protagonista de este post: Justin Suarez (el sorprendente Mark Indelicato). Un adolescente que está fascinado con la idea de que su tía trabaje en el ambiente de la moda. Ampuloso y de gestualidad amanerada, su “salida del armario” y primer beso en la última temporada (la cuarta) sólo fueron confirmaciones de lo que se venía trazando en las anteriores. Ni siquiera fue sorpresa para su familia, pero aún así se convirtió en una suerte de protegido de Marc St. James (Michael Urie) a la hora de lidiar con la realidad de ser un adolescente gay en un ambiente que no siempre es lo comprensivo que debería ser.
Ese primer beso con su primer gran amor, Austin Marley (Ryan McGinnis), a quien conoce en una clase de teatro, representó uno de los muchos momentos bisagra en la historia de la TV y su tratamiento de la temática LGBTQ+.
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